Francisco Franco nació un 4 de Diciembre de 1.892. Se cumplen 125 años desde esa fecha

En plena ola de persecución de todo rastro del Régimen de Franco, usando hasta el fanatismo la Ley de Memoria Histórica para, al modelo talibán, borrar todo rastro del Régimen de Franco en todos los rincones de España, no conviene dejar pasar el aniversario del nacimiento del Caudillo sin dedicar unas líneas a confirmar nuestra lealtad pública, repetimos, pública a su memoria. Para que no se nos olvide.

Franco ha sido traicionado por todos a los que salvó y en cuyo nombre se alzó: católicos, derecha, falangistas, tradicionalistas, centristas… Y es que es verdad que Franco no fue la cabeza de la conspiración sino aquel al que instaron todos, católicos, derechas, falangistas y tradicionalistas, a que se pusiera al mando del Alzamiento.  El centro, y hasta parte del centro izquierda, apoyaría a Franco después, ante las bestialidades de la izquierda en la zona republicana. Por ser traicionado, lo ha sido hasta por la Fundacion Francisco Franco, cuya mansedumbre histórica y su genial idea de «no meterse en política» terminará por convertir en delito la defensa del franquismo.

Con toda probabilidad,  en la transición, hubo algún tipo de pacto en el sentido de aparcar  el pasado. Pronto la izquierda lo apartó pero no tanto. La derecha, probablemente, prefirió evitar la discusión con la estúpida teoría de que el pasado no influye ni  en el presente, ni en el futuro. Al final la derecha y el centro entregaron la vcitoria ideológica y cultural a la izquierda y dejaron que la opinión pública sobre la figura de Franco se conformara bajo las tesis izquierdistas. Los falangistas y los tradicionalistas se sumaron al bloque antifranquista con la genial idea de hacerse  transversales y poder sumar a su causa a todos los españoles, incluidos los antifranquistas. Todavía siguen en esa pose. Asi les va.

Con todo, sigue habiendo muchos españoles, muchos, sin vangurdia política a la que seguir, que saben que el Alzamiento fue necesario y justo y que el Régimen de Franco fue netamente positivo para España. Esa gente, que está ahí, es cierto que cada vez va siendo menos por aquello de la ausencia de vanguardia política a la que seguir. Quizá una bandera política democrática con recetas franquistas y desde la lealtad a Franco… Ahí lo dejamos.