Feminismo: si la Iglesia no lo dice, lo diremos nosotros

El silencio de la Iglesia a la hora de guiar moralmente a sus fieles es ensordecedor. Las palabras de algunas jerarquías de la Iglesia, demoledoras. La incapacidad de la Iglesia para defender públicamente su modelo social es alarmante. La Iglesia vive en la incomparecencia constante en la defensa de sus valores salvo en la medida en que, si quiera tangencialmente, sus valores puedan coincidir un poquito con el discurso político de lo correcto. La responsabilidad del silencio de la Iglesia es brutal.

¿Alguien ha oido a la Iglesia una opinión firme sobre la nueva bandera universal del feminismo, sobre el modelo social que ese feminismo propone, sobre la mujer que ese feminismo propone? ¿Tiene la Iglesia algo que decir, alguna orientación que dar a los católicos? ¿Le avergüenza su postura?

Nosotros vamos a decir lo que la Iglesia no dice y no lo vamos a decir en nombre de la religión, lo vamos a decir en nombre de la razón porque, aunque la Iglesia ya no se lo crea, son las tesis cristianas las razonables con lo que biológica y antropológicamente es el ser humano.

Y aquí va el gordo. Nadie obliga a la mujer ni a casarse, ni a tener hijos aunque evidentemente es lo deseable y lo mejor y lo que debiera fomentarse  desde un punto de vista social. Como debiera fomentarse, por cierto,   la estabilidad de la familia, del matrimonio entre hombre y una mujer. Y si una mujer, libremente, decide tener hijos, esa mujer debe saber que su vida profesional va a verse  afectada,  que así debe ser y que, lo lógico, lo razonable, lo responsable es que esa mujer dedique al cuidado y educación  de sus hijos cuantos años sean necesarios  hasta que el menor de sus hijos alcance, por lo menos, la edad de doce años. Y lo lógico, lo razonable y lo responsable es que se dedique al cuidado y educación de de sus hijos, sin trabajar fuera del hogar.

Ello supone dos medidas sociales: el incremento de los salarios  del marido con hijos y alguna forma de apoyo económico significativo a la crianza de los hijos por parte del Estado.

1 Comentario

  1. ¿Pero todavía tenemos Iglesia en España…?
    Yo pensaba que era una empresa en quiebra, que únicamente se dedicaba a:
    – pasar el cepillo, y cobrar el dinero de la X, para mantener a cientos de miles de vagos y zánganos, además de maricones, pederastas, etc.
    – mantener sus colegios y universidades privadas, que son un buen negocio, por lo menos mientras tengan clientela.
    Y poco más.

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