Felipe y la Casa Real, tan tibios como siempre. Se merecen lo que les pase

Recientemente hemos podido ver que en el besamanos del día de la Fiesta Nacional, el pasado 12 de Octubre, nuestro Presidente del Gobierno decidió que lo mejor que podía hacer era tomar protagonismo, no en vano es el “presidente”, y situarse al lado de los Reyes de España para recibir a aquellos que se iban aproximando a realizar el rendez-vous correspondiente. Nuestro presidente por accidente, adoleció de una tremenda falta de saber estar, propia no ya de un presidente, sino de un mal becario, al pretender acompañar, o porqué no, sustituir llegado el caso a los Reyes de España en su lugar de privilegio.

Más le valdría haber leído la Biblia en Lucas 14:8-18 donde dice:

“Cuando seas invitado por alguno a un banquete de bodas, no tomes el lugar de honor…” 

Porque podría llegar el jefe de protocolo y decirte:

“Dale el lugar a éste”; y entonces, avergonzado, tengas que irte al último lugar.  Sino que cuando seas invitado, ve y siéntate en el último lugar, para que cuando llegue el que te invitó, te diga: “Amigo, ven más adelante”; entonces serás honrado delante de todos los que se sientan a la mesa contigo. Porque todo el que se ensalce, será humillado; y el que se humille será ensalzado”.

Claro Pedrito que tú desconoces la autohumillación, y si no que cualquiera vea el vídeo de la entrevista que te hizo Buenafuente, donde de doce frases, en diez decías “yo soy el presidente”. Es una pena que no lo recordases el otro día, porque Felipe podía haberte dicho … y yo soy el Rey. Pero en vez de eso, como la institución real está tan devaluada, (y más que va a estarlo), dice el Rey y la Casa Real que en realidad el presidente del gobierno estaba allí porque le indicaron que se quedara, sí hombre, por eso el jefe de protocolo fue a tirarle de la oreja al díscolo Pedrito para llevarle al lugar que le correspondía.

Con actitudes así por parte de los Coronados, y su “Royal House” sólo caben tres posibilidades: O se expulsa al jefe de protocolo por inútil, y meter la pata cuando le habían invitado los Reyes; o se expulsa a Pedro Sánchez, porque no sabe guardar ni las más mínimas normas de saber estar, o … quizás quien está sobrando es un Rey que a duras penas defiende lo suyo, ni fuera, ni dentro de su Casa “real”.