Feijóo, mago del suspense. No desvelará su voto.

Nos habíamos propuesto no tratar el tema porque, responsabilizando directamente de cuanto acontece en Cataluña a la nefasta gestión de Mariano Rajoy y los suyos, poco nos interesa quién dirige los designios del partido de las gaviotas. Si es SoraYA, lo será la mujer que facilitó la huída del golpista Puigdemont por la Junquera; si es Casado, el heredero de la tradición aznarista, ropa vieja de corrupción y cautiverio de votos.

Nunca ha existido un PP bueno y uno malo. Siempre ha sido malo. Bajo su imperio ha crecido la hierba del separatismo, de la eclosión del terrorismo en las instituciones, del homosexualismo, y de tantos otros males de los que, haciendo bandera la izquierda, han sido ellos los que han aupado a rango de ley. Así que no hay ningún motivo por el que nos interese lo más mínimo quién llevará las riendas del partido más pernicioso de España en lo sucesivo.

Como parece que Alberto Núñez Feijóo tiene la clave de la dirección del partido conviene recordar, hoy en vísperas del patrón de España, que su antecesor en el cargo, fundador de ese nido de corruptos, don Manuel Fraga, el de los tirantes, consiguió en 20 años al frente de la Junta crear un problema de nacionalismo donde no lo había. Esa es la herencia que dejan, con la que tenemos que cargar y la que ahora pretenden decirnos que será mejor en adelante solo porque los que están al volante son más jóvenes.