Fachas y lo demás: o todos moros o todos cristianos. Los policiás municipales de Madrid expedientados

Efectivamente, o todos moros o todos cristianos. O sea, todos iguales ante la ley. Y si no que, por lo menos, hagan una ley que, con dos pelotas, lo diga: los fachas, por el hecho de serlo y con un sentido amplio del término facha, carecen de libertades políticas y de derechos civiles. Que lo digan. Por aquello de la seguridad jurídica. ¿No han dicho  ya en la Ley de Memoria Histórica que el Valle de los Caídos en el único espacio del territorio nacional en el que no existe la libertad de expresión y se han quedado nuevos?

Bernat Catesus, de la Juventudes del Pdcat, antes Convergencia Corrupta de Cataluña, hace  público en las redes sociales un mensaje en el que desea a los agentes de la Guardia Civil «una muerte lenta y dolorosa». ¿Consecuencias? Nada. Alvaro Republicano, representante de Podemos en Ubeda, le desea al periodista Hermann  Tersch «piolet y gulag». ¿Consecuencias? Nada.  Rita Maestre, portavoz del Ayuntamiento de Madrid,  en manifestción en la calle por la Universidad de Madrid, entra en una capilla al grito de «arderéis como en el 36».  Juzgada y absuelta. Zapata, concejal del Ayuntamiento de Madrid, en las redes sociales hace público un mensaje diciendo «¿como meterías 5 millones de judíos en un seiscientos? En un cenicero». Juzgado y absuelto.

Unos policías municipales de Madrid, en un colectivo de mensajes cerrado, es decir, no hacen público nada, es verdad que emiten  algunos mensaje deplorables, reprochables, impresentables. Pero ni más ni menos, en todo caso menos, que todos los casos y mensajes  citados anteriormente. Ya están expedientados. En español que se entienda: o todos moros o todos cristianos y si no, al final, la puta al rio.