ETA: Ya hay fecha para la cancelación de contrato con el Estado español

Lo que se escenifique el próximo día, 5 de mayo, en Bayona no será el fin de ETA, ni de sus lucha armada, ni la disolución en el tiempo y el espacio de unos gudaris atentos y dispuestos a escuchar las exigencias de libertad de su pueblo; no será la victoria de la democracia contra la tiranía de una banda armada; no será el final de un mal sueño.

ETA no mataba demócratas; ETA mataba españoles. A la democracia y a los demócratas les ha costado 40 años poder venderle al mundo que ETA se rinde. 40 años de corrección política (con algún que otro devaneo por los atajos del GAL) repitiendo la monserga del “imperio de la Ley”.

A las víctimas, a todos nosotros, a las posteriores al 6 de diciembre de 1978 y a las anteriores, nos queda el mal trago de no haber contado con unos políticos libres para atacar y destrozar a una banda de boronos. Y eso que se contaba con la mejor gendarmería del mundo (la Guardia Civil) y una de las policías mejor preparadas de Europa (la Nacional). Años antes, con los mismos Servicios de Información, se acabó con el Maquis y se logró infiltrar agentes en su cúpula. Esos mismos brazos del Estado (también de derecho) se vieron incapaces de contener a la organización terrorista a partir de la llegada de la democracia y del desgobierno de Adolfo Suárez, hoy convertido en héroe nacional. Cualquiera que hable con ellos sabe que, de haber tenido los mandos políticos adecuados, la organización terrorista ETA, hubiese durado menos que un caramelo en la puerta de un colegio.

Este entramado criminal de las estructuras políticas españolas es culpable de los asesinatos de ETA y toda la vergüenza y la ignominia que ha causado al pueblo español es lo que tratará de lavar el próximo día, 5 de mayo.