¿Esperaban los rojos una medalla de Franco después de matar a 70.000 españoles inocentes?

La muerte de la hija del Caudillo ha activado la constante campaña contra Franco que se viene manteniendo desde la izquierda desde mucho antes de la Ley de Memoria  Histórica. Uno de los mantras  preferidos es el de llamar asesino a Franco. Sirva este breve escrito para dar una respuesta rápida y contundente al asunto.

Antes de entrar en el tema de las cifras de los asesinados o ejecutados por ambos bandos en la Guerra Civil conviene sentar algunas bases muy importantes para ponderar las cifras y la calidad y la cantidad de las mismas.

La represión ejercida por el bando rojo se llevó a cabo sólo en la zona republicana que fue disminuyendo progresivamente a lo largo de la guerra. La represión practicada por el bando nacional cada vez se ejerció sobre más población y , al final, sobre toda España. Es decir, la represión roja se ejerció sobre una población cada vez más reducida. La nacional sobre un número cada vez mayor de habitantes.

Mientras toda la represión roja recayó sobre la retaguardia y en la mayoría de los casos sobre personas que ni siquiera habían empuñado las armas, buena parte de la represión nacional recaería sobre los criminales que se iba capturando tras la liberación de cada población, es decir, en la vanguardia y sobre personas con delitos de sangre graves.

Vamos con las cifras. La izquierda va construyendo sus mitos a lo largo del tiempo sin más base que el mito. Ahora estamos en el mito de los 130.000 represaliados por el franquismo durante y después de la guerra. El mito de Jackson de los 400.000 asesinados por Franco ha pasado a la historia aunque un majadero de derechas como Antonio Naranjo lo sostenía hace poco en El Gato al Agua, cadena episcopal, sin respuesta de nadie.

Reig Tapia ya redujo esta cantidad a entre 130.000 y 150.000 asesinados. Garzón, hace poco, los fijos en unos 145.000. El número de moda para la izquierda está en esos 130.000. Por ahí anda lo que dice Preston.  ¿Cómo llegan hasta ahí? Poco más o menos establecen un número de víctimas en algunas provincias, calculado de aquella manera, y lo extrapolan, de aquella manera, a nivel nacional. Muy poco más.

No merece mucho la pena ahondar en el número de ejecutados de posguerra que establece la izquierda como parte de esos 130.000 asesinados por Franco. Jackson hablaba de 200.000 fusilados y se quedaba nuevo. Ahora con, poco más o menos las mismas garantías que Jackson, Preston, Santos Juliá y otros autores la establecen en entre 50.000 y 30.000 ejecutados.

Salas Larrazabal acudiendo al Registro Civil y Martín Rubio acudiendo al INE y la comparativa con datos de investigaciones provinciales fijan, al menos, con factores que se pueden medir las cifras de la guerra. De esta forma, los rojos habrían asesinado entre 60.000 y 70.000 españoles. La represión franquista habría alcanzado a unos 55.000 españoles durante la guerra y a unos 25.000 españoles en posguerra.

En conclusión: los rojos mataron durante la guerra más españoles  o a similar número que los nacionales si bien siempre en retaguardia y actuando sobre un número de población infinitamente menor que sobre el que actuaban los nacionales que, además, lo hacían en vanguardia.

Con respecto a la posguerra es indudable que hubo una represión contra los rojos que se cifra en alrededor de 25.000 ejecuciones. Los ejecutados eran, mayoritariamente, los asesinos de los entre 60.000 y 70.000 españoles  a los que los rojos quitaron la vida. Tan es así, que sobre la inmensa mayoría de los ejecutados pesaban las denuncias de los familiares de sus víctimas. No obstante, Pio Moa señala la investigación que en archivos se está llevando a cabo por Miguel Platón y que podría dar desagradables sorpresas a la izquierda y reducir la cifra de fusilados por Franco en la posguerra.