España da una lección jurídica a Alemania

A través de la Fiscalía Española se le ha dado un “zasca” a los alemanes, de cómo deben ser las cosas entre países socios en el contexto europeo. El Ministerio público no ha entrado a conocer el contenido de la Euroorden emitida por Alemania contra un ciudadano con pasaporte Británico, sencillamente… le da cumplimiento. Eso sí, con una coletilla para que cunda el ejemplo.

La extradición debe ser concedida por el Juzgado Central de Instrucción nº 2, para cumplimentar el requerimiento efectuado por las autoridades germanas, los delitos que se enjuiciaban son delitos de contrabando y eludir cuestiones fiscales. Seguramente los delitos no tienen exacto parangón en la justicia española, pero la Fiscalía intenta desasnar a los jueces alemanes y resaltan que no se ha entrado a analizar la euroorden alemana, en contraposición con el tratamiento que ha recibido la euroorden cursada por el juez Llarena contra el expresidente Carlos Puigdemont:  “La Fiscalía de la Audiencia Nacional, respetuosa para con el espíritu que debe presidir la interpretación de las órdenes europeas de detención y fiel al principio de reconocimiento mutuo de resoluciones judiciales, en ningún caso a entrado a valorar la entidad de los elementos de prueba de que disponen las autoridades requirentes, como viene siendo habitual”. Desde luego la lección es más edificante que si se la hubiese impartido el propio Francesco Carnelutti, pero … lo mismo habían aprendido más si les hubiesen explicado cómo se tramita una euroorden al grito de “quid pro quo”. Quizás se hubiesen repensado entonces la obligación de colaboración intracomunitaria, basándose en la confianza ciega entre los países miembros.