Enhorabuena Carmena

Que no eres santo de mi devoción es algo que tú y yo sabemos Carmena, porque además he tenido ocasión de decírtelo en algunas ocasiones, no nos caemos bien, ya de entrada. Que bajo esa apariencia de abuelita adorable, se esconde una dictadora contumaz, es algo que tú sabes, que yo sé, y que tú sabes que yo sé porque te lo he dicho personalmente hace ya bastantes años. Pero hoy, de corazón te doy la Enhorabuena.

Hoy has mandado una felicitación de Navidad, que es felicitación y es de Navidad, hoy te has alejado de la corriente laicista, para hacer algo lógico, como es hablar del Niño Jesús, la Virgen y San José (aunque sea a través de un poema de Gloria Fuertes), y además has hablado de valores. Has dicho que todo cambia en Navidad, Carmena ha recordado la tradición cristiana, y además considera que la Navidad «trasciende a la humanidad convirtiéndose también en la fiesta de la solidaridad, la fiesta de la convivencia, la fiesta en la que además del calor de la ropa de abrigo, también buscamos el calor de los otros, el calor las personas». Eso es ni más ni menos que el reflejo de lo que la cultura cristiana ha supuesto para el mundo Occidental, y con intención o no, hoy has hecho mención a ello.

La decoración de Madrid, sigue alejándose de pesebres y belenes, la iluminación se aparta de motivos religiosos o cristianos, pero al menos hoy has felicitado la Navidad, y has tocado aunque sea de soslayo, mucho de lo que la misma significa para los corazones de la gente, dicen las malas lenguas que cuando hablabas del calor de los otros, de la convivencia y de la solidaridad, que posiblemente intentabas recuperar a tanto concejal díscolo, y unir a tu parroquia. Nosotros no somos tan mal pensados, y pensamos que quizás la Navidad ha ablandado tu corazón de piedra, y aunque sea por unos días la sonrisa del Niño Dios haya podido humanizarte. No podemos resistirnos a publicar esos versos de Gloria Fuertes, que dichos por ti cobran un encanto muy especial, y es que… arrepentidos quiere Dios, o ¿no hemos llegado a tanto, Carmena?

Jesús, María y José

Estaban junto al pesebre.

El  niño tenía frio.

María tenía fiebre.

Al Niño Jesús Bendito,

le entretiene un angelito.

Se arremolina la gente,

vienen los Reyes de Oriente.

Se acercan los mensajeros.

El Niño hace pucheros.

No le gusta el oro fino,

prefiere pañal de lino.