En defensa del fascismo, de los fachas, de Franco, del franquismo,de José Antonio…

Vivimos a diario el uso de los términos fascista, fachas, franquista como insulto. Para denigrar al rival político se le compara con José Antonio Primo de Rivera.  No digamos lo que de forma cotidiana se dice sobre Franco.

En primer lugar, nada de todo lo anterior es lo mismo que el nazismo racista. Nada de todo lo anterior es lo mismo que Hitler. Nada de todo lo anterior, facismo, fachas, Franco, franquismo, José Antonio participó en el Holocausto judío, que hasta en su más dulce de las versiones posibles, incluidas las revisionistas, fue una burrada tan inmoral que invalida para siempre la ideología en cuyo nombre se cometió como sucede, igualmente, con el comunismo y los crímenes,  en todo el planeta,  cometidos por éste.

Debe quedar claro que ni el fascismo ni Mussolini, ni el franquismo ni Franco, ni el falangismo ni José Antonio fueron ideologías racistas.  Es más, en el caso de lo que podría llamarse fascismo español, éste se caracteriza por la reivindicación de unos principios mórales, por católicos,  radicalmente opuestos al racismo nazi o al racismo de los EE.UU que aún existía en forma de segregación racial décadas  después de concluida la II Guerra Mundial. Muchos judíos le deben su vida a Franco por su actuación en la II Guerra Mundial. Es verdad que Mussolini cometió errores, en este sentido,  graves al final de la participación de Italia al lado de Alemania en la II Guerra Mundial. Pero, con todo, el fascismo no era una ideología racista.

¿Que fueron estos movimientos políticos? Estos movimientos políticos fueron los que lograron , en su momento histórico y  entre otras cosas, en primer lugar,  responder al comunismo y frenarlo asumiendo la violencia de respuesta  imprescindible para hacerlo, es decir, arriesgando sus militantes  la propia vida; y ,en segundo lugar,  recoger la justicia de la protesta comunista e integrarla como idea propia para dotar al Estado de  soluciones socialmente justas,  distintas a las de la izquierda y con resultados infinitamente mejores. El fascismo representaba una especie de ideología económicamente  de centro.

Es cierto que estos regímenes se constituyeron en Dictaduras, que no tiranías, por cuanto estas Dictaduras estaban sujetas al derecho. A todos los listos que ,desde el democratismo político, hoy critican el fascismo habría que preguntarles si su democratismo habría sido suficiente para frenar el comunismo en la década de los 20 y de los 30 del siglo pasado y que habría sido de su democratismo en una Europa comunista. No había, en aquellos momentos de la historia, otra forma de parar el comunismo. Y esperemos que esa situación histórica no vuelva a reproducirse, lo cual no está del todo claro.

Conviene finalmente decir que los niveles de represión de estos movimientos políticos, dejando al margen el nazismo y su antisemistismo que no se  dio ni en el fascimo italiano ni el franquismo español, son ridículos en comparación con el comunismo que combatieron. La diferencia es de pocas decenas de víctimas políticas causadas  por el fascismo italiano  y  de unas de decenas de miles del franquismo español, en este caso la mayoría juzgadas y justamente condenadas,  frente a 100 millones de muertos de un comunismo que hoy sigue matando gente inocente. Hasta antesdeayer lo hacía ETA o el GRAPO en España.