El ventrílocuo Puigdemont y la marioneta del Parlament

De un tiempo a esta parte nos vamos acostumbrando a conocer la realidad del nacionalismo catalán y la realidad de lo que piensa ERC, no porque ellos den ruedas de prensa, o hagan un manifiesto de cuál va a ser su voluntad, no; nos enteramos a través de lo que dice Rufián, al que muchos ya empiezan a conocer como el bocachancla. No sabemos si forma parte de una estrategia, o es meramente incontinencia verbal, pero lo cierto es que siempre da unas pinceladas, anunciando por dónde va a ir la jugada.

Ahora Rufián ha respaldado lo que llaman la “solución Junqueras”, que consiste en lo siguiente: de cara al Estado Español, y de cara a la Comunidad Autónoma de Cataluña como parte de él, se elegiría un presidente distinto a Puigdemont, pero que en realidad de cara a la “Generalitat”, de cara al “Govern”, y de cara a Europa, estaría sometido al Nihil Obstat del auténtico y legítimo, del presidente 5 Jotas, del Dalai Lama del catalanismo, que consultado para todas las decisiones importantes, como si fuera el Presidente de la República en el exilio, tendría un papel efectista además de efectivo, relegándose al elegido en un President de… pastel, un títere que debería aparentar dependencia jerárquica de Bruselas, y utilizar a Puigdemont como un Oráculo de Delfos, desde donde de manera oficiosa en realidad se mueven todos los hilos. Esa solución llevaría a tener un Presidente “por imperativo legal” y otro, el fetén, obligado a estar fuera de España, pero teniendo un reconocimiento muy simbólico. Rufián que es un vago, pero que de tonto tiene lo justo, sabe que antes o después Puigdemont acabará en Prisión, y entonces será más difícil contar con él, porque además, no olvidemos que cuando tenga una condena, el apoyo a su persona, podría encuadrarse en una apología del delito por el que hubiera sido acusado y condenado.

Tampoco es una postura unánime dentro de su gente, porque hay quien considera que un gobierno tutelado sometido a los designios del Prófugo de la justicia, no sería lo más recomendable y habría que darle por amortizado. Muchos radicales de la Cup, piensan que esto no dejaría de ser una bajada de pantalones para que todos ellos puedan seguir en la poltrona chupando, y buscan más el enfrentamiento directo.

Seguiremos pendientes de los ladridos del Rufo.

Mientras tanto… cabalguemos.