El unionismo toma la palabra y desde el recuerdo a las víctimas, no permite la politización del acto de Barcelona

Un montón de patriotas, más preocupados por el sentido de la manifestación en recuerdo del crimen islamista de hace un año,  que de hacer política,  pero con el firme deseo de que no se utilizase por el separatismo para hacerle un escrache al Rey,  y un desprecio a España, mediante la utilización internacional de las imágenes que se pudiesen dar,  de momento han conseguido su objetivo.

Numerosísimos asistentes con banderas españolas han conseguido evitar que se repitieran las escenas que se produjeron ahora hace un año cuando Felipe VI y los miembros del Gobierno español fueron recibidos con una intensa bronca en este mismo escenario, bronca que hoy se ha transformado en aplausos y signos de apoyo.

Precisamente, para evitar incidentes, ni el Rey ni los representantes del gobierno español han participado en la ofrenda floral que los familiares de las víctimas han depositado en las Rambles antes de empezar el acto.

El presidente,  Joaquín Torra, (el provocador  que alentaba ayer a los CDR, deseándoles que tuviesen suerte hoy en sus actos reivindicativos) y la alcaldesa, Ada Colau, encabezaban la representación política que ha acompañado a las víctimas.

El último en llegar ha sido el rey Felipe VI con la reina Leticia, que ha procedido a los protocolarios saludos. Torra ha saludado al rey, y le ha presentado a la esposa del conseller Quim Forn, Laura Masvidal. No sin antes explicar al monarca que era la esposa del conseller encarcelado.

Imaginamos que el Rey, habrá pensado… pues que nos espere allí muchos años.