El Sindicato de Manteros de Barcelona da su versión sobre el linchamiento al turista estadounidense

Tal vez usted pague las cuotas de alguno de los dos sindicatos de clase de este país, auténticas cuevas de ladrones en las que el robado siempre es el trabajador. Más difícil será que pertenezca a algún otro sindicato minoritario, algo más cercano al trabajador pero sin los medios para procurarle la más elemental defensa jurídica en caso de contencioso con la empresa o la Administración. Seguramente estuvo alguna vez afiliado a UGT o CCOO y terminó por dejar de pagar las cuotas ante la inutilidad de sus dirigentes y enlaces sindicales. Hizo bien.

En cambio, si usted fuese negro, acabase de asaltar la frontera española por alguno de sus puntos ciegos y se dedicase a la venta ambulante ilegal tendría además, como trabajador extranjero ilegal no cotizante, la suerte de contar con uno de los sindicatos más activos y efectivos de cuantos se hayan conocido. Como los dos anteriores, primo hermano del sindicato del crimen pero, en este caso, el que robaría es usted y, los robados, la Empresa española y la Administración española, al final, todos los españolitos.

Que sepa que los negros del Sindicato Popular de Vendedores Ambulantes de Barcelona han reaccionado con la premura del que tira de la manta cuando escucha «agua» ante la nueva agresión racista, xenófoba, fascista y machista sufrida por los manteros que mantiene y acuna entre sus pechos Ada Colau en Barcelona. Sí, usted tiene televisor y PC y ha visto perfectamente el linchamiento al turista norteamericano repetido una y mil veces en las redes sociales de fascistas pero se trata, en realidad, de lo que usted ha creído ver o lo que han querido que mirara. La verdad, la auténtica verdad es la manifestada por el sindicato de negros manteros, y es que el turista estadounidense, miembro del Partido Republicano y fervoroso seguidor de Donald Trump, la emprendió sin previo aviso y con toda la contundencia de la Tormenta del Desierto, con los compañeros negros manteros, auténticas víctimas en este caso y en todos los demás casos en los que intervenga un negro, negra, negre, mantero (manteras no hay)… El resto de la historia se la sabe, no necesita que se la contemos.

3 Comentarios

  1. Es acojonante. ¿Sindicato de manteros?, ¿pero qué leches se han creído estos delincuentes extranjeros?. ¿En qué mierda de país vivimos?

  2. Ya que estos políticos de pacotilla no hacen nada por desmantelar la venta ilegal de mercancías, la respuesta la tiene la ciudadanía. Que no les compren nada a estos negros que no pagan impuestos y asunto arreglado.

  3. Hay una campaña de la izquierda progre en Madrid, coincidiendo con esta invasión migratoria, en el metro de Madrid.

    Básicamente se trata de gentuza que va provocando a ancianos españoles, para esperar una reacción airada, grabarlo en móvil y subirlo a redes sociales. En los días anteriores de la campaña del Brexit en UK, hicieron lo mismo: se provocaba a los ingleses en el transporte público, se subían los vídeos a internet, se viralizaban y desde ciertos medios «de izquierdas» o «progresistas», se lanzaba el mensaje de «Agresión racista en el metro de Londres» (buses, hospitales, etc)

    Todo esto está orquestado desde ciertos movimientos «anti rumores», sería interesante que alguien escribiera un artículo denunciándolo

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