El PSOE prepara la conquista del Estado con la desactivación del Senado

La izquierda española, capitaneada por Pedro Sánchez, comandada por Pablo Iglesias y Alberto Garzón y amparada en todos los enemigos de España, desde el regionalismo al terrorismo separatista, tiene dos años para establecer las bases de su rodillo institucional, paso previo al bolivarismo arruina-países y a la dictadura del proletariado. Si en algún terreno de juego eran débiles (habida cuenta de la fortaleza no manifestada en votos pero sí en escaños de la que han hecho gala en el Congreso) era en el Senado. La Cámara Alta tenía ciertas competencias y mecanismos capaces de frenar el sinsentido bolche que ahora saltan por los aires con la proposición de ley introducida por el PSOE.

Vetar el techo de gasto de las comunidades autónomas y la senda de déficit era una manera de que el Estado, representado en sus regiones, evitase el expolio, a merced del Ejecutivo, de los ingresos del conjunto de los españoles a cambio de socializar el enriquecimiento ilícito (personal o mediante paso previo por los partidos, asociaciones y oenegés) de los políticos de turno. De esta manera, pierde el Senado la poca utilidad que pudiese tener y se convierte en una herramienta más para colocar a dinosaurios de la vida política española, difícilmente colocables en otro sitio.

El portavoz del Grupo Parlamentario del PSOE en el Senado, Ander Gil, ha confirmado este viernes que se eliminará mediante una proposición de ley el derecho a veto que atribuye la Ley de Estabilidad Presupuestaria a la Cámara Alta para la definición de la senda de déficit tras el pacto alcanzado con Podemos y no con un decreto de ley como se presuponía.

Así lo ha anunciado en una entrevista en Las Mañanas de RNE, en la que ha adelantado que esa proposición de ley será registrada por los socialistas en el Congreso de los Diputados este mismo viernes.

Además, Gil ha defendido que se pueda eliminar el veto del Senado a los objetivos de déficit y el techo de gasto presupuestario, y ha alegado que con las cuentas públicas, la Cámara Alta no tiene esa opción.

«Si los Presupuestos Generales del Estado no pueden ser vetados por el Senado, no tiene sentido que el paso previo, que es la senda de estabilidad, sí que pueda ser vetada», ha advertido.

Según el portavoz del Grupo Socialista en la Cámara Alta, el Senado seguirá conservando sus competencias, pues, a su juicio, «se trata de acabar con una anomalía que se introdujo en 2012  el Senado no como cámara de segunda lectura, sino para vetar o bloquear determinadas cuestiones, y de la que ya advirtió en su momento el Consejo de Estado».

De este modo, se eliminaría la modificación de la Ley de Estabilidad Presupuestaria que establecía que tanto los objetivos de déficit como el techo de gasto debe ratificarse en el Congreso y en el Senado, pero que al contrario de lo que ocurre con otras tramitaciones parlamentarias, no establecía su vuelta al Congreso tras su paso por el Senado, un trámite que permite levantar el veto de la Cámara Alta.

Por otra parte, ha reconocido que «va siendo hora» de abordar una reforma más profunda e integral del Senado, aunque ha subrayado que por ahora el cambio acordado por Gobierno y el partido de Pablo Iglesias solo afectará a este tema concreto del veto a los objetivos de déficit público y techo de gasto presupuestario.