PP y PSOE se preparan para resistir el embate de Ciudadanos.

Los partidarios de mantener el bipartidismo para seguir como hasta ahora, siendo las dos caras de la misma moneda y empachándose de la teta de la vaca-estado, están llegando a acuerdos con los que poder frenar el protagonismo que puedan tener los otros. Fundamentalmente Ciudadanos que se ha convertido en el enemigo a batir, por la capacidad que tiene de rascar votos de ambos partidos.
Los primeros pactos parece ser que ya están pergeñados, podrían referirse a la financiación autonómica y la política del agua, en la que el PPSOE, estaría claramente favorecido, puesto que ni Cs ni Podemos tienen apenas incidencia en esas materias.
Rajoy además está dolida y despechada, porque Rivera no le ha querido prestar un parlamentario para tener grupo propio en Cataluña, y va a tenerse que sentar como mixtos de la manita de los comunes. Dice Rajoy que ese tipo de cosas eran habituales en la política Española, a lo que le contesta Rivera, que ese tipo de corruptelas habituales, es a las que ellos han venido a echar el freno, precisamente. Ante esto Rajoy, dice que los de Ciudadadanos son unos “aficionados”. Nosotros desde luego preferimos eso que la profesionalización de la política que nos ha llevado, al compadreo, el pago de favores y la corrupción generalizada.
Rivera además se había mostrado beligerante con el cupo vasco, algo que habría calado bien en el electorado pepero, que sigue sin entender ese apaño de los suyos con el gobierno vasco.
Por esa y otras causas PP y Psoe, en adelante PPSOE, quieren revivir una idílica luna de miel, reconociéndose ambos su ideología y manteniendo intacto el talante de cada uno, de cara a sus respectivos mercados, el caso es acabar con todo aquel que llega nuevo a la política y por tanto no trae lastre alguno en sus mochilas.
Y es que todo vale con tal de que Naranjito, no meta la mano en sus sacos.