El pleno del Parlament está debatiendo la reforma de la Ley de Presidencia

Poco ha importado a la mesa del Parlament, los avisos efectuados por el Tribunal Constitucional,  poco ha importado que los asesores del propio Parlament hayan informado desfavorablemente sobre la ilegalidad de las acciones que quieren emprender, el Parlamento Catalán está buscando un nuevo motivo de enfrentamiento con la Administración Central, posiblemente en la búsqueda de nuevos titulares, en la búsqueda de nuevos elementos para seguir autovictimizándose.

La oposición sigue echándoles en cara que en ningún país del mundo existe el nombramiento de un presidente de manera telemática, y que salgan del cuento en el que se han metido, que vuelvan a la realidad que la república no existe. Que mientras que las leyes obedecen a un interés general, esta ley por contrario se trata de un privi-legum, un privilegio para a través de una ley particular sacar adelante unos intereses particulares.

El Consejo de Garantías estatutarias dictaminó que la reforma para poder investir a Puigdemont era ilegal. Recordemos que ese “Conseil” sería (con muchísimos matices) el Tribunal Constitucional Catalán. Y a pesar de eso ha sido desoído por Torrent, que en mitad del pleno ha pedido que le facilitasen el informe emitido por los mismos.

El tono se está volviendo bronco en el Parlament, y Arrimadas, Iceta y otros muchos parlamentarios están haciéndoles ver que están queriendo sacar una ley adelante que de sobra saben que no va a pisar la calle.

El rodillo independentista ha aprobado la tramitación de la ley por lectura única.