El plan del separatismo es investir a Puigdemont y agitar las calles

La detención del expresidente de la Generalidad es la excusa para volver a intentar una investidura a distancia del exfugado. La portavoz de Junts per Catalunya, Elsa Artadi, descarta cualquier otro candidato y recuerda que Puigdemont acotó que su renuncia en favor de Jordi Sànchez primero y Jordi Turull era “provisional”. La Assemblea Nacional Catalana (ANC) y la CUP están de acuerdo con esta nueva “jugada maestra”. Los cuperos se ofrecen incluso a entrar en la Mesa del “Parlament” para tramitar la reforma de la ley de presidencia para una investidura por correo electrónico y asumir las consecuencias de otra ilegalidad.

Los voceros de los partidos, entidades y medios separatistas caldean el ambiente. La segunda parte de la operación candidato Puigdemont confirma que el separatismo prefiere la agitación a la política. Crecen las posibilidades de un bloqueo que conduzca a la repetición de las elecciones. La fecha límite es el 22 de mayo.

Los grupos separatistas han pedido la celebración de un pleno urgente al objeto de “garantizar todas las medidas necesarias para que Puigdemont pueda ser investido” al tiempo que exigen la “liberación inmediata” de todos los detenidos.