El Muro se va extendiendo y construyendo. Hermann Tersch casi lo cuadra y La Gaceta de Intereconomía lo reproduce

En twiter Hermann Tersch ha dejado nueve puntos que coinciden casi milimétricamente con la posición de El Muro en lo que refiere a la influencia del antifranquismo políticamente correcto, absolutamente negativa,   en el presente de España. Tenemos,  no obstante, que dejar de compartir el noveno de los puntos de Tersch. España sí tiene que ver con Franco. La salvó.  Como salvó la vida y la libertad de cuantos piensan, por ejemplo,  como Tersch. Nos limitamos a reproducir, a renglón seguido, lo que Tersch escribe en su twiter y a darle las gracias.

1. La fundación F.Franco es una pequeña institución privada que defiende el legado de un dictador al que aplaudió y sirvió lealmente una inmensa mayoría de los españoles hasta su muerte.

2. Que,  una vez muerto y tras transición pacífica,  la mayoría de los españoles prefiriera mentir y decir que todos habían sido enemigos de ese hombre no cambia los hechos.

3. Que su régimen fue una dictadura, muy cierto. Fascista en un principio, también. Que evitó una dictadura mucho peor, también. Que trajo bienestar y se autodisolvió también.

4. Que ni su Fundación ni nadie pretende un franquismo que fue un momento histórico vinculado a un hombre, es evidente. Que la amenaza a nuestras libertades en España proceden del comunismo y sus variaciones totalitarias, igual de evidente.

5. Que las permanentes evocaciones a Franco y al franquismo son una mentirosa y ridícula falacia de la izquierda española para eternizar su mordaza sobre la libertad de expresión de los españoles está claro.

6. Que la izquierda llama franquismo y fascismo a todo lo que no le obedece es tan cierto como que la cobardía de los españoles,  al no reconocer su pasado y defender la verdad, ha facilitado esa mordaza.

7. Y ha sido esa mordaza “antifranquista” la que ha permitido al separatismo y la izquierda totalitaria llegar tan lejos en su permanente agresión a una España que identificaba con el franquismo y a la que ha enseñado a odiar.

8. Es hora por tanto de que los españoles pierdan el miedo a reconocer su pasado y a ser llamados franquistas o fascistas por los censores y totalitarios. Y expresen sus temores y su defensa de la nación española y de su legado civilizador milenario.

9. Es hora de decir la verdad, combatir la mentira totalitaria y defender la nación que nada tiene que ver con Franco, un dictador español que forma parte, cada vez más lejana, de su historia, con sus luces y sus sombras.