El mensaje del Rey

Dos ideas base en el discurso del Rey, que Cataluña recupere la serenidad y la estabilidad, mediante el respeto a la pluralidad, y el final de la exclusión, ya que ha sido un año difícil en la vida común de los españoles, sobre todo por la situación de Cataluña.

El Rey pidió que estemos orgullosos también de lo que España ha conseguido en los 40 años de democracia, donde se ha creado una España abierta que respeta las diferencias, la pluralidad y la diversidad desde una óptica integradora. Entre las cosas que dijo, sin salirse del papel institucional, habitual en un Rey, en España y en Navidad, hubo una que sí nos ha gustado, dijo… que hay que seguir construyendo esa España «Que debe ilusionar, mejorándola, actualizándola». Ese es el Problema; que España, no ilusiona, no mejora, no enamora, no engancha, porque se está vendiendo España como una marca, y las marcas, había que hacérselas en los ojos, a los que inventaron esa patraña. España no es una marca, no es un teatrillo, no es un vodevil, España es una Nación, que debe estar orgullosa de su pasado, reafirmarse en su presente, y esperar en su futuro. Esa debe ser España, una España sin complejos que se proyecte hacia dentro y hacia afuera. Y esa España, la que nos han robado, no parecen muy dispuestos a traérnosla de nuevo, nuestros políticos, nuestro rey, ni nuestros propios compatriotas, a los que se ha adormecido, con cantos de sirena en una sociedad fatua y vacía de contenido y de ilusiones.

Y para colmo los políticos desleales que nos gobiernan, el de la coleta diciendo «España no necesita reyes, sino servicios públicos de calidad, trabajo digno y diálogo» . Qué sabrán estos de diálogo, cuando inician todas las guerras y las represiones a los que no piensan como ellos. Que sabrán de servicios públicos de calidad, si convierten los países en los que gobiernan en el caos, las colas en los servicios públicos y las cartillas de racionamiento, cuando no en la hambruna. Que sabrán de trabajo, cuando no han pegado un palo al agua en toda su puta vida.

Alberto Rivera considera que el discurso del Monarca «nos representa: orgullosos de nuestra democracia, de lo que hicimos juntos, de lo que nos une, pero con la ambición de un futuro mejor para una España moderna, diversa y unida». Una declaración llena de buenas palabras, un poco vacía de contenidos y acorde al sentido institucional que se espera.

Desde ERC y Juntos por Cataluña, poco bueno pueden decir del que definen como el Rey del 155. Rull dijo que cómo es posible que hable de encuentro de familias, en Navidad, con hipocresía cuando hay gente en prisión y en el exilio… sin comentarios.

Y como no iba a decir algo el desagradecido de Echenique, que tendría que besar el suelo que cualquier español que cotice a la seguridad social pise, manifestando alegremente que a su juicio ese discurso podría haberlo pronunciado Mariano Rajoy, y que si Felipe quiere hacer política que no debería ser inviolable constitucionalmente. y debería pasar por las urnas; bla, bla, bla, bla, blabla, vamos majete vete a engrasar la sillita que chirría más que tú.

Y mientras tanto Felipe también despidiendo su discurso en las lenguas oficiales españolas “Feliz Navidad, Eguberri on, Bon Nadal, Boas festas”.

Pues eso… más de lo mismo.

1 Comentario

  1. 1. En confianza, y ahora que no nos lee nadie: ¿el todavía rey, es tonto o se hace el tonto…?
    2. Habla en su discurso de que superamos hace décadas un golpe de estado, cuando acabamos de ¿superar? otro golpe de estado, que por lo visto, y según él, no ha debido de existir, PUES PARECE QUE NO SE HA ENTERADO.
    Escuche su discurso muy atentamente, PERO NO ME ENTERE DE NADA.
    La cantidad de chorradas y lugares comunes que dijo, podrían haberlo dicho Rajoy, el pasmado, o Sánchez, el lelo.
    ¿DE VERDAD NECESITAMOS UN REY QUE, EN LA PRÁCTICA, NO SIRVE PARA NADA…?

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