El maldito acoso en los colegios

Todos hemos pasado por el colegio. Todos hemos pasado nuestros más y nuestros menos. Hemos soportado al grupito de matones de la clase y hemos hecho la andadura escolar con más o menos suerte en ese sentido.

Pero hay quienes quedarán marcados para siempre. Nuestra sensación es que las cosas son peor hoy de lo que eran hace años. ¿Por qué? Posiblemente la falta de autoridad de los profesores y de los padres. Quizá el rollo de las Redes Sociales que amplia el horario del acoso a todo el día y a todas horas. Quizá, en paralelo a la falta de autoridad del profesorado,  la impunidad del alumno problemático y la ausencia de medidas drásticas contra el alumnos o los alumnos acosadores.

Sin conocerlo de primera mano, intuimos que los colegios dispondrán de un estúpido protocolo para estos casos que prolongará en el tiempo la situación  y que, en muchos casos, no solo no la solucionará sino que la empeorará con un montón de gente mirando para otro lado: profesores y padres de los alumnos acosadores. En tanto esto  sucede, hay un niño que estará  sufriendo una situación traumática que recordará siempre.

¿A cuento de qué todo esto? Hoy publicaba en twitter un Guardia Civil su carta de respuesta a una invitación a cenar de sus antiguos compañeros de clase. Después de llamarlos hijos de puta, los mandaba finamente, con un texto magníficamente escrito, a tomar por culo.  Lo hacía en nombre propio y en el de su madre, otra que sufre como el niño acosado. Bien hecho.