El Madrid sigue perdido. El Villarreal nos gana en el Bernabéu

Los problemas hay que afrontarlos. Empeñarse en que no existen o hacer un reconocimiento casi formal de que los hay sin identificarlos no vale  de nada. Hoy el Madrid no ha jugado mal al fútbol a pesar de lo difícil que es que lo haga por lo que luego explicaremos pero el Madrid no le mete un gol al arcoiris.

¿Problemas del Madrid? El problema del Madrid no es un problema de esquema, no es un problema de motivación, aunque pueda no haberla ya en liga, y, probablemente, no es un problema de actitud. Estamos en un problema de aptitud de algunos jugadores que no son aptos para el Madrid y ante un problema de otros que o ya no lo son o están mal físicamente.

Por líneas, los problemas son los siguientes, en nuestra opinión: Marcelo, Casemiro, Bale y Cristiano. Y nos explicamos. En primer lugar Marcelo es el máximo problema del Madrid en defensa. Un coladero. No hay partido en que no meta la pata unas cuantas veces de las que alguna o algunas nos causan un gol. Marcelo está gordito y lleva así meses. En ataque tampoco está para tirar cohetes.

Casemiro es un paquete. Es un medio estorbo muy escasito de fútbol. La comparaciones son odiosa pero recordemos a Xabi Alonso. Casemiro no hay partido que no líe un par de follones con pérdidas de balón tontas y vamos a hablara en plata: le cuesta dar un pase correcto a cinco metros y es más bien patoso con el balón en los pies.

Bale. En su línea de siempre. Después de un espejismo de dos goles, volvemos a la normalidad. Nada. Pero nada de nada. Otro que no sabe jugar al fútbol. Y lo mismo pasa con Ronaldo. Ronaldo, sin gol, es hasta un inconveniente para un equipo de fútbol porque con el balón en los pies y a la hora de combinar es un desastre.

¿Qué pasa en el Madrid? Marcelo, en defensa, descompensa el equipo y es un coladero. Nos marcan goles. En ataque, de seis hombres arriba, saben jugar al fútbol, entendido como la capacidad de pasar el balón con inteligencia y técnica, solamente tres: Isco,  Modric y Kroos. Así no hay forma. Las soluciones y el papelón de Zidane en otra entrega.