El Hotel Husa – President Park, de Bruselas, donde Puigdemont celebraba sus “puestas en escena”, ha quebrado dejando a 87 familias en la calle

El Hotel, propiedad de la familia de Joan Gaspart, ha cerrado sus puertas en esta semana, el empresario dice que el cierre se produce  a consecuencia de no haber seguido con el alquiler del inmueble, puesto que el propietario lo tenía arrendado a un precio que les parece muy caro, lo que habría motivado que no se haya renovado la explotación del mismo. No obstante algunos periodistas de investigación desplazados para cubrir la noticia, han realizado diversas entrevistas a la Asociación de Hoteles de Bruselas, y a los sindicatos belgas en las que queda claro que el problema es otro, El Hotel Husa President tiene una gran incapacidad del empresario para poder cubrir gastos.   Hasta la fecha tendría una deuda acreditada de más de ocho millones y medio de Euros, el hotel ha sido la sede del Gobierno Catalán en Bruselas, donde tendrían además despachos todos los huídos, desde allí se planificaban todos los pasos que se iban dando, con la colaboración del director del hotel, un independentista, un inútil, incapaz de gestionar la viabilidad de un negocio, que deja ahora a casi noventa personas en la calle sin recursos para poderse llevar algo a la boca, mientras que facilitaba a bajo coste o gratis total para los indepes las instalaciones.

El modelo de gestión al que nos tiene acostumbrados.