El gobierno en el exilio, el gobierno prófugo, el gobierno presidiario, el gobierno delincuente…

El circo catalán no conoce fin. Su más difícil todavía, su salto sin red, lo facilita el hecho de al otro lado del aparato no hay nadie. El Gobierno de España, observador impertérrito del numerito, ni está ni se le espera. Y, mientras, cuatro millones de catalanes soportando la estada del Estado y cuarenta y ocho millones de españoles, mirando cómo se pudre España.

El presidente de la Generalitat, Quim Torra, ha desoído las advertencias del Ejecutivo de Mariano Rajoy y ha incluído en su Govern a algunos de los políticos en prisión preventiva y a exconsejeros huídos de la justicia. Con ello busca continuar con su relato de restitución del Govern suspendido en aplicación del artículo 155 de la Constitución, una vía que Esquerra Republicana (ERC) ha declinado seguir. Torra ha firmado este sábado el decreto de nombramiento y en un comunicado ha asegurado que «los consejeros tomarán posesión el miércoles 23 en el Palau de la Generalitat».

Josep Rull y Jordi Turull, ambos recluídos en Estremera, son los designados para ocupar los departamentos de Territorio y Presidencia, respectivamente. Lluís Puig, que se encuentra en Bruselas después de que la justicia de ese país decidiera no extraditarle, es el elegido por Torra para estar frente a la cartera de Cultura. En la misma situación está Antoni Comín, que es el único exconsejero de Esquerra que sí ha querido repetir, en la cartera de Sanidad. Se trata de una decisión que no ha sentado bien en su partido.

1 Comentario

  1. El «orgullo» de la decadente Girona, pues todos son de Girona.
    Tenemos un nuevo don. Vaya imagen dando al mundo.
    Estoy preparando unas notas de la vida de este imbécil aprovechategui del separatismo, llamado Torra (Tuesta), es de aquí Blanes.

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