El final del Pacto Constitucional del 78 III: Hay que crear la alternativa de la derecha

El Pacto Constitucional del 78 ha sido roto ya, traicionado, tanto por la izquierda como por los separatismos. Es posible que con la táctica de un paso atrás y dos adelante, lo que está claro es que, unos y otros, seguirán avanzando en esa ruptura con unos objetivos claros en el separatismo y aunque más difusos en la izquierda, evidentemente, fuera de la Constitución.

Mientras separatismos e izquierda han puesto sobre el tablero político  sus planteamientos, la derecha no pone sobre el  tablero proyecto alguno salvo mantener algo que está roto y que, tarde o temprano, desde la legalidad, la legalidad disfrazada,  la alegalidad o  la pura ilegalidad se verá superado por la izquierda y/o los separatismos.

Construir la alternativa. Proponer un proyecto nuevo de una derecha que ama España y quiere el bienestar social de todos los españoles desde unos valores morales  que, por viejos, ahora son nuevos es el trabajo que, si no se afronta, costará una crisis muy seria y profunda en la inmediata historia de España.  Empeñarse en mantener la ficción de que el pacto aún existe es inútil y un riesgo incuestionable.