El entrenamiento que te pone fuerte caminando: así son los desplazamientos pesados

Es un método de entrenamiento en el que solo por andar trabajamos fuerza y nos ayuda a ganar músculo, perder grasa, rehabilitar lesiones y proteger hombros. Te hablamos de los traslados pesados y de cómo entrenarlos para cumplir nuestros objetivos.

Agarra una herramienta a tu antojo (barra, mancuerna, kettlebell, etc.) y camina con ella. ¡Enhorabuena! Ya estás haciendo un traslado pesado. Fácil, ¿verdad? Pues aun así, raramente los verás en un gimnasio convencional. Aquí estoy yo para cambiar eso (con tu ayuda).

Si estás en la onda de la funcionalidad, no existe nada más funcional que esto: coges cosas pesadas y las llevas de un sitio a otro, ¿te suena? Funcionalidad aparte, los traslados pesados trabajan toda la musculatura de tu cuerpo y mejoran tu fuerza, estabilidad y condición física. Este ejercicio te va a ayudar a ser más fuerte, construir músculo, mejorar tu capacidad condicional, perder grasa, rehabilitar lesiones y blindar tus hombros.

¿Cómo hacer traslados pesados?

Para cualquier variante, el primer paso es dominar la posición de partida y mantener total tensión corporal durante la duración del traslado. Si no te colocas en una óptima posición neutral de partida, con el core “on fire” y hombros y caderas comprometidas, estás predispuesto a fallar o a no llegar al límite de la efectividad del ejercicio.

1. COGE LA CARGA.
2. PON HOMBROS, COSTILLAS Y CADERAS ALINEADAS. DEBERÍAN ESTAR APILADAS UNA DEBAJO DE LA OTRA.
3. REFUERZA TU CORE Y PILARES (HOMBROS, CORE Y CADERAS). AH, Y APRIETA EL CULO (EXACTO, COMO CASI SIEMPRE).
4. EJECUTA PASOS PEQUEÑOS DE FORMA QUE TUS PIES ESTÉN SIEMPRE DEBAJO DE TI Y MANTÉN LA ALINEACIÓN CON EL SEGUNDO PASO (PASOS MÁS LARGOS HARÁN QUE LA CARGA SE BALANCEE).
5. CAMINA LA DISTANCIA O TIEMPO PROGRAMADOS.