El dilema de las CUP

Este domingo es clave para la estrategia de las CUP, a tenor de lo que plantean los sondeos y últimas encuestas de intención de voto en unas hipotéticas nuevas elecciones catalanas. Ir a ellas supondría un crecimiento en escaños de Candidatura de Unidad Popular (CUP) pero tal vez dibujase un medio ácido en el Parlamento catalán con una menor presencia de elementos separatistas o, incluso, una mayoría significativa de Ciudadanos. Las CUP deshojan su margarita con la clara intención de infringir el mayor daño posible a España. Rajoy chupa su puro en Moncloa.

El Consejo Político de la CUP decide hoy en la localidad leridana de Cervera si volverán a abstenerse para que Quim Torra sea presidente de la Generalitat o votarán en contra este lunes, lo que forzaría nuevas elecciones autonómicas. Según el último barómetro electoral del CEO, de celebrarse nuevos comicios los anticapitalistas pasarían de cuatro a once escaños en el Parlament.

El debate se suscita en el marco de la Asamblea Nacional Estratégica que la formación anticapitalista ya tenía previsto celebrar antes de fijarse de investidura de Torra, pero la reunión del Consejo Político dentro de esta asamblea general se realiza tras la petición de tres órganos territoriales de la CUP -los de Bajo Llobregat, Barcelona y Tarragona-, que están en contra de abstenerse en la segunda votación de investidura de Torra.

Al mismo tiempo, la CUP ha informado de que en esta asamblea de Cervera sus militantes deben “debatir y decidir la hoja de ruta que debe seguir la organización a medio y a largo plazo”.

Entre los asuntos que se analizarán están “el análisis de los momentos decisivos de esta pasado otoño y el papel que ha jugado la CUP; las propuestas para avanzar hacia la República y el municipalismo como marco estratégico; el rol de la CUP en las instituciones; la lucha antirrepresiva y la internacionalización del conflicto”.