Penitentes y costaleros, acompañarán los pasos procesionales esta próxima Semana Santa

Hoy es Domingo de Ramos, hoy celebramos la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén, fue un momento que debió ser inolvidable, todo el pueblo lo alaba y lo recibe como rey con cantos, ramas de olivo y palmas. Hoy rememoramos ese día con la bendición en las Iglesias de las palmas y ramas de olivo, el Domingo de Ramos es la aceptación de Dios como Rey para que nos acompañe siempre y dirija nuestros pasos, instaurando su reinado de paz en nuestro mundo. Es también el comienzo de la Semana Santa, mucho de religiosidad, y de vivir nuestras tradiciones, no olvidemos que aquellos mismo que aclamaron a nuestro Señor, a los poco días le estaban crucificando. Es nuestra triste condición.

En recuerdo de esta próxima Semana Santa que comienza hoy, en la que tantos Penitentes y Costaleros, acompañarán los pasos procesionales, dedicamos este poema.

No te quejes, costalero

ni te rindas bajo el paso

que si amargo es tu dolor

más amargos son mis clavos

No te quejes, costalero

ni te rindas bajo el paso

que ni hombros ni costados

te duelen lo que me duelen

las espinas y los clavos

No te quejes, costalero

que más pesa mi madero

no te quejes, costalero

aguanta en silencio, hermano,

tú llevas al Nazareno,

Yo, a mi Madre atrás llorando

Bendita imagen de Madre

que sufre el dolor callando

Bendita imagen divina

que en la cima del Calvario

al Hijo pide en la Cruz

que perdone tus pecados

Benditos cofrades míos

que sufrís con mi lamento

Subidme por la Amargura,

subidme con paso lento,

subidme que pueda ver

cómo amanece mi pueblo

Cuando te aflija el cansancio

y no puedas con tu aliento

Cuando me lleves muy dulce

Con un profundo respeto

Cuando lágrimas piadosas

Sientas traspasar tu pecho

Cuando una mano te niegue

Lo que otra ya te ha abierto

¡ Súbeme, costalero,

súbeme al cielo ¡

que yo te sabré premiar

lo que por mí estás haciendo