El CDR se radicaliza, ahora amenaza a los fiscales.

 

Tamara Carrasco es miembro del CDR, está siendo investigada por ser una de las cabecillas de los Comités de Defensa de la República, fue detenida por la Guardia Civil el pasado 10 de abril, la Fiscalía está solicitando que se le imputen los delitos de rebelión y terrorismo; ante eso los CDR, han llamado a sus seguidores a concentrarse de manera amenazante ante las puertas de las sedes de las Fiscalías en Cataluña. Tienen un sistema organizado de mensajería inmediata y de difusión de sus soflamas a  través de las redes sociales.

Aunque el juez decidió que no hay terrorismo y sí desórdenes públicos, la Fiscalía va a presentar recurso contra esta resolución, pidiendo el ingreso en prisión de manera provisional e incondicional para la tal Tamara.

Los miembros de los CDR, tienen de tontos lo justo y saben que la causa judicial de Tamara Carrasco marcará la senda ante futuros casos. De ahí su campaña de presión ante las sedes de de los fiscales en Cataluña.

“¡Nos sobran narices!”, reza el cartel difundido por estos grupos. La referencia apunta a los fiscales catalanes, estableciendo un símil con payasos. “Todos a las sedes de las Fiscalías de Cataluña“, convocan.

 

Han dicho que se vaya con narices de payasos a los actos reivindicativos.

Magaldi desde que empezó el proceso independentista cuenta con protección de un equipo de escoltas. También sufrió un escrache de un grupo de 20 o 30 personas frente al Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC): “Me insultaron. Me llamaron ‘mierda’, ‘fascista’, ‘eres una mierda’; ‘vete de Cataluña, fuera’, ‘tú eres la fiscalía, tú nos condenas por poner las urnas ¡Qué vergüenza!'”.

No se tiene conocimiento de que hubiera detenidos; en contra de los criterios seguidos en el caso Blanquerna con los patriotas que también hicieron un escrache en la pseudoembajada montada por la Generalidad en Madrid.

Otro que también sufrió las presiones de los radicales, fue Pablo Llarena,  al que le hicieron la vida imposible con amenazas muy fuertes, primero en su vivienda, y después en los medios.

“¡Llarena fascista! “Los Països Catalans serán tu infierno”. “Libertad presos políticos”. Eso en la misma puerta de su casa; para que los jueces Alemanes digan luego que no hay violencia. para mearse.