El Barsa sigue invicto gracias al árbitro. Gracias por el partidazo Zidane

Buen partido del Madrid. Una pena que el equipo blanco no apretara más al inicio de la segunda parte y una pena que el árbitro no viera una clara, evidente patada por detrás de Suárez a Varane que le permitió poner en marcha la jugada del segundo gol del Barsa. Que el árbitro no viera esa patada llama a la carcajada.

Y otra pena que el árbitro tampoco viera una patada salvaje, clara, meridiana, sin disimulo de Jordi Alba a Marcelo dentro del área, es decir, penalti. Si las matemáticas no engañan el Barsa con un gol menos, el gol de Mesi no debió subir al marcador por la falta de Suárez, y el Madrid con un penalti, más que probable gol, da que el Madrid habría ganado sin la ayuda al Barsa de un árbitro, simplemente, lamentable. Así que, la final de la Liga la debió ganar el Madrid aún en el campo del Barsa.

El juego del Madrid, la presión, el control del balón, frente al Barcelona y en el campo del Barcelona hace intuir buenas perspectivas para la final de Champions. Un golazo de Bale. Es otra pena que el galés no tenga ni idea de jugar al fútbol.

Cristiano, con un esguince de tobillo, debiera llegar sin problemas a la final de Champions. Un buen fisio, agua caliente con sal, arcilla verde y a jugar.

Por último hay que felicitar a Zidane que ha ido con todo a ganar el partido. Así debía ser. Un partido con el Barsa importa aunque no importe. Se especulaba con un equipo reservón para la final de la Champions pero Zidane ha puesto lo mejor de lo que tenía disponible. Hay que reconocer que ha sido un partidazo. Gracias Zidane.