El 6 de Diciembre de 1940, se creó el Frente de Juventudes. Hoy es momento de recordarlo

Su fundación se produjo en cumplimiento de un Decreto de la Jefatura Nacional del Movimiento, y Franco lo estableció, diciendo que el Frente de Juventudes, era el hijo predilecto del Régimen, hasta entonces lo más similar que había habido, eran los movimientos juveniles de los dos partidos en los que se apoyaba el régimen franquista, La Falange y La Tradición, por parte de los primeros, estaban “Los Balillas”, y por parte de los Tradicionalistas “Los Pelayos”. Desde el principio se encomendó la tarea de la formación de los más jóvenes, con su consecuente adoctrinamiento a los doctrinos del Falangismo. Desde las filas más azules del régimen se realizó esa misión desde una óptica viril, dado que las mujeres en una educación diferenciada, propia de la época, dependían directamente de la Sección Femenina.

El Frente de juventudes se organizó de la siguiente manera:

  • Centros de Trabajo (aprendices de las distintas ramas de producción).
  • Centros de Enseñanza (Estudiantes de enseñanza media).
  • Obra de Formación Agropecuaria (Entornos Rurales).
  • Sindicato Español Universitario (SEU) (Estudiantes Universitarios).
  • JJ. FF. Falanges Juveniles de Franco (estas eran de carácter voluntario).

 

De estos grupos, la realidad es que los aprendices tenían una dependencia muy fuerte de los propios sindicatos verticales, no obstante tanto en los trabajos en los núcleos urbanos como en la obra de Formación agropecuaria, en el entorno rural, la actividad fue más formativa, en paralelo con la Sección Femenina, intentando sacar a la Juventud Española de la falta de esperanzas, y objetivos, y animándoles a lanzarse al mercado laboral, dándoles una visión más universal de las cosas, máxime después de haber acabado una guerra, y teniendo la obligación de levantar un país. A la vista de lo manifestado quienes realmente nutrieron de jóvenes al frente de Juventudes, fueron el Seu y las Falanges Juveniles. Se calcula que más de un millón largo de jóvenes pasaron por estas organizaciones, donde no se miraba el origen de los mismos, la capa social a la que pertenecían, o la ideología que hubiesen profesado sus familias. Aunque obviamente y más después de una guerra se tenía bien claro que bando eran los buenos, y cual los malos. (Algunos seguimos teniéndolo claro).

El nombre de Frente de Juventudes, será obra de Enrique Sotomayor, que luego morirá dando ejemplo en las frías estepas rusas junto a sus camaradas de la División Azul.  En el Frente de Juventudes, se dio mucha importancia a las actividades deportivas, y en general a las actividades de Aire Libre, desde las marchas, alta montaña, campamentos, o la Escuela de Mandos, José Antonio. Esta actividad campamental y de montaña se consideraba básica para la formación de una juventud sana y con un elevado concepto de valores. Supuso una primera vez en la historia de España, que la Juventud como concepto, era sacada de sus casas y con este tipo de actividades poco a poco iban conociendo y amando cada rincón de su Patria.

Se estructuraban en “Hogares, Centurias, Falanges y Escuadras”, componiendo una estructura paramilitar, en la que cada Hogar era un cuartel, cada Centuria una compañía, cada Falange una sección y cada Escuadra un pelotón.

Lo cierto es que si bien se adoctrinaba a la juventud, (absurdo sería negarlo), pero más que inculcarles una doctrina política (que también), lo que se pretendía era inculcarles una serie de valores, que llevasen a la juventud a ser personas preparadas, comprometidas, trabajadoras, sanas, en definitiva a ser buenas personas.

También sería absurdo negar que hubo en su funcionamiento ciertas etapas y luchas internas, primero entre “nacionalcatólicos” y falangistas que querían seguir pensando en una auténtica revolución, en lo que más tarde se denominaría la revolución pendiente; estos últimos más puristas habían admitido la unificación como un mal menor, pero no se resistían a ser un tanto contestatarios con el poder establecido, no ya contra el Caudillo, pero sí contra lo que entendían que representaba el derechismo más integrista y conservador.

La labor del Frente de Juventudes, fue encomiable,  sacando a muchos jóvenes del provincianismo en el que se encontraban inmersos, y abriéndoles los ojos a una sana modernidad. La juventud adquirió esperanza, y aprendió a caminar de manera conjunta, castellanos y catalanes, asturianos y vascos, andaluces y murcianos, etc. En definitiva abrieron caminos, y aprendieron a conocer mejor las tierras españolas, a través de campamentos y excursiones. Ideológicamente se apoyaban las “Afirmaciones”, en vez de los conceptos “Anti”, el propio José Antonio Primo de Rivera había afirmado unos años antes que ellos no eran anti-nada, e incluso había valorado conceptos positivos en los adversarios, llegando a decir que el socialismo podría ser imparable si algún día era capaz de adoptar el concepto de lo nacional; a la vista está que aún no lo han hecho, ni lo harán. Las tres afirmaciones en las que se basaba ideológicamente el Frente de Juventudes eran: en el Concepto del Estado, (Estado con autoridad, sobre todo en lo económico, pero oponiéndose a Estado totalitario) el sentimiento Nacional, (Patria como unidad de destino en lo universal), y el Sindicalismo, desde una óptica, como no, Nacional.

En los primero años, existía cierta precariedad en los cuadros de formación, por lo que se creó la Escuela de Mandos,  y posteriormente se comenzó a formar primero a los profesores de magisterio y luego a los jóvenes en una asignatura que se llamaba Formación del Espíritu Nacional, (FEN) esta asignatura se siguió impartiendo hasta finales de los setenta. Yo personalmente recibí clases de la misma, y no la recuerdo como un lavado de cerebro, sino una forma de abrirse a un pensamiento crítico, un modo de conocer las ideologías de distinto tipo, nacionales o internacionales, en las que se nos educaba en la concordia, y no en el revanchismo, y donde se pretendía la construcción de un estado nacional con un sentido de unión, muy por encima de conflictos, ya fuesen de clase, ideológicos o territoriales. En mi caso, al menos lo consiguieron.

El Frente de Juventudes como tal, duró hasta los años sesenta, en los que la entrada de los tecnócratas al poder, relegó a los azules, e hizo que un mayor liberalismo en lo económico y en lo político enturbiase las esperanzas de una auténtica revolución social, que desde mi punto de vista había comenzado. Las grandes reformas en materia de Seguridad Social, Empleo o Vivienda no habían venido de la mano de los Fraga Iribarne o  Torcuato Fernández Miranda, (aunque también originariamente fueran azules) no habían llegado las reformas sociales en los maletines de los López Bravo y López Rodó.  A estos sólo les importaba dar sensación de una mayor modernidad y avance económico y se impuso el abandono de la simbología y la retórica anterior, se le quitó el nombre de Frente, y se adoptó el más liviano de Delegación Nacional de Juventudes, pasando a ser la organización juvenil, a partir de ese momento la OJE, a partir de ahí hubo una despolitización de todo, un no creer en nada, un fijarse únicamente en la estructura del Estado, pero con la perdida de los valores, que nos habían llevado hasta allí, y como no, ahí empieza como diría Jiménez Losantos, el Maricomplejismo de la derechona, donde se empezó a renegar de todo, menos de Franco, (porque no podían), que ya lo hicieron luego en cuanto murió el Generalísimo; mientras echaban valores fuera (digo valores, y no balones, por lo que no se trata de un error). Es ahí cuando llegaron los sentimientos de culpa, la actitud farisaica y el hacer el dontancredo, en cuanto a Franquismo se refería, poco después el calzonazos de Palomares presentaría a Carrillo en el club siglo XXI, y llegarían las componendas. Allí llegó el reformismo, allí la Ley de Reforma Política y la posterior Constitución del 78, de aquellos polvos, estos lodos.  Allí se frenó para siempre la excelente actuación educativa y de sano adoctrinamiento del Frente de Juventudes. Para poder sobrevivir, la OJE se tuvo que declarar apolítica, abandonar poco a poco su apariencia paramilitar, y sólo así fue considerada organización de utilidad pública. Subsiste, malamente, pero subsiste hasta nuestros días, conservando gracias a sus mandos, la mejor de las esencias de todo aquel tesoro educativo que supuso el Frente de Juventudes al igual que la Sección Femenina.

 

 

3 Comentarios

  1. Cómo explicarle esto a la España actual? Ni siquiera te dejarán hablar: lo negarán, ridiculizarán, demonizarán.
    Son los “anti”: antiespaña, antidios, antipatria… anti todo lo que no sea seguir la voz del pastor con coleta

  2. Yo pertenecí a la OJE, sucesora (descafeinada) del FRENTE DE JUVENTUDES, y guardo un estupendo recuerdo de aquellos años, del compañerismo, de la camaradería, del amor a Dios, a la Patria y a los padres. ¡Qué gran escuela de formación en valores!
    La OJE sigue existiendo, y si en vuestra ciudad o localidad hay algún centro, os aconsejo que llevéis allí a vuestros hijos.
    Quiero tener un cariñoso recuerdo, y enviar un fuerte abrazo, en la distancia, a todos y cada uno de los camaradas con los que compartí campamentos, en Covaleda (Soria), Ceuta, etc.
    Un fuerte abrazo y mis mejores deseos para todos y cada uno de vosotros, así como las respectivas familias.
    ¡Viva el Frente de Juventudes, viva la OJE, y VIVA SIEMPRE ESPAÑA, UNIDA!

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