Dos éticas y dos modelos de actuación. Tejero y C. Menéndez -Vs- Independentistas catalanes

Mucho nos quejamos de los independentistas catalanes, mucho nos quejamos de los políticos en general, pero aunque no queramos también hay que estarles agradecidos: Nos sirven como ejemplo a la hora de educar a nuestros hijos de todo lo que no hay que hacer, son el paradigma de la carencia de valores.

Podemos verlo claramente en sus actitudes, Rovira echando balones fuera y diciendo que ya le decía ella a Puigdemont que no se hicieran las cosas así…pero… claro donde hay patrón… no manda marinero.
Artur Mas, de igual modo diciendo que la declaración de independencia era algo meramente simbólico, que se le había dado mayor importancia de lo que tenía, pero que ya había dicho él que todo lo que no fuera consensuado… que nada de nada, que no se podía hacer una declaración de independencia unilateral.
Del mismo modo reaccionó Carmen Forcadell, que fue además la primera en cobardear, un poco después de haber dicho que no darían un paso atrás, a continuación el resto de los miembros de la Mesa del Parlament, que incluso llegaron a desvincularse de la vía unilateral hacia la independencia.
Puigdemont declaró la independencia y al minuto siguiente la dejó en suspenso y desde Bélgica afirma… «Una solución diferente a la independencia de Cataluña siempre es posible» Eso sí, lo dice después de haber puesto pies en polvorosa.
Tardá después de todo lo que ha despotricado, ahora ha admitido por primera vez este martes que la república catalana había fracasado y consideró que ese descalabro se produjo porque no existe una mayoría de catalanes que apoyen la independencia.
Santi Vila al ver las barbas de su vecino pelar… puso las suyas a remojar, pegó la espantada mientras decía: «En el Parlament se hacía lo que se podía porque venía muy condicionado por la extrema izquierda» Y así un larguísimo etc, las declaraciones de Clara Ponsatí, las de Sergio Sabrià no tienen desperdicio. La Gabriel respirando aire puro en Suiza… en fin.

Han sido golpistas, los peores golpistas, poniendo niños y ancianos de por medio, pero además han sido cobardes, han carecido de honor, una virtud tan importante y tan poco de moda en los tiempos que corren.

Que diferente de aquellos otros golpistas, así los llamamos porque por un golpe de estado fueron condenados. Golpistas que equivocados o no (allá cada uno) lo que no se puede decir es que carecieran de «Honor», así con mayúsculas. A la vista está la actitud de D. Antonio Tejero, sin que desde aquí podamos apoyar sus actos, (aunque no fuere más que por imperativo legal. Desde luego, Tejero hizo gala de una dignidad y una honorabilidad digna de un militar de estirpe; de los que ya no quedan, y cuando se le ofreció en la negociación que hubo para la liberación de los diputados, incluso un avión con el que Tejero podría ponerse a salvo, él manifestó que, estaba orgulloso de lo que había hecho, que era el único responsable, exonerando a sus hombres, que él asumía su responsabilidad y que no iba a poner pies en polvorosa. que se echaría en las espaldas lo que le pudiera caer encima. Así se «comió a pulso» una elevadísima condena para un acto absolutamente incruento, manteniendo la boca callada, y mostrando una vida ejemplar tanto de preso, como en libertad… bueno, tan ejemplar como había sido su carrera militar, como un acto de servicio a los demás.
Pero que decir de esa otra figura que acompañaba a Antonio Tejero en la puerta del Parlamento, echando con él su último cigarro antes de entregarse, era el momento de la camaradería, le constaría su ingreso en prisión y la suspensión de su condición de militar. Menéndez se unió al golpe de estado cuando ya estaba todo perdido, cuando no tenía nada que ganar era Capitán de Navío, llegó tarde al Congreso, cuando ya todo estaba perdido, al parecer no estaba implicado en la asonada, pero cuando tuvo conocimiento de ello, se presentó en la Carrera de S. Jerónicmo y se solidarizó con los golpistas, porque de lo que él no renegó nunca era de su amor a la Patria y por ella fue condenado por «Auxilio a la rebelión» y asumió su pena del mismo modo que había asumido aquella frase que el mismo acuñara, que decía: «POR ENCIMA DE LA DISCIPLINA ESTÁ EL HONOR». Desde luego de eso dio buen ejemplo. Por eso cuando uno busca en el Diccionario de la RAE la palabra «Honor», ilustrando la entrada debería venir la foto de Camilo Menéndez. Que diferencia con relación a estos golpistas del 2017, estos de ahora no conocen el significado de esas palabras, sólo conocen la indignidad, el deshonor y la cobardía. A dos días del 23 F. tenemos que dar las gracias, sinceras gracias a los independentistas catalanes. Nunca querré ser como vosotros, sois un ejemplo de los que no hay que seguir.

A todos estos independentístas habría que meterles en la casa de Gran Hermano, para ver un reality show en condiciones, se apuñalarían entre ellos, se despellejarían, no iban a defraudar a nadie.