Dos Españas

Tras la jornada de ayer, la fractura irreconciliable entre el golpismo y los que aún se siguen considerando españoles es más patente que nunca. Los dos bandos están bosquejados en el Parlamento sin terminar de definirse porque, de momento, falta un elemento que complete la representación del español que, ante lo que está sucediendo, se amarga y muerde los nudillos pidiendo al cielo que borre de un plumazo tanto hijoputas como anda suelto. Esa España del cabreo y la amargura diarias, olvidada por los políticos que a fuerza de anestésicos han terminado por desoírla totalmente, que se levanta cada día con una nueva traición a la patria en que nació,una nueva afrenta de sus políticos, de sus periodistas o de sus funcionarios no está aún representada en el Congreso. A esa España hay una fuerza política que viene ahora a representarla y que atiende a las siglas de VOX. Y por eso, VOX, ha entrado en campaña desde ayer.

Hoy la derecha se despereza de su letargo político y acusa a Sánchez de estar detrás del movimiento de Abascal, de azuzarlo para dividir el voto de los populares y los ciudadanos. Sánchez ve una oportunidad en el previsible éxito de VOX. Para nosotros, que estaremos detrás de todo el que defienda la unidad inquebrantable de España, se nos hace imprescindible la presencia de VOX en el hemiciclo. Si es el revulsivo de las derechas para plantar cara a todo lo que quiere destruir la España milenaria, bienvenido sea.

1 Comentario

  1. Es muy triste que la “última” esperanza que tengamos los españoles como colectivo, sea ir a votar, meter una papeleta electoral en una urna

    Si lo piensas friamente, te das cuenta de que confiar en un partido político, es el último recurso de los pueblos que saben que están en manos de psicópatas

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