¿Donde nos lleva Rajoy?

Mariano Rajoy va a dejar tirados a todos los españoles que en Cataluña han dado la cara por España. Y que nadie dude que los separatas van a partir la cara a esos españoles jodiéndoles la vida en cuanto puedan con el único límite, quizá, de la violencia explícita aunque habrá pintadas, amenazas, señalados y, sobre todo, muertes civiles.

Si impunemente pueden hacer la vida imposible a unos hijos de Guardias Civiles en un colegio donde hay varios hijos de Guardias Civiles, ¿que no harían a un niño aislado que se significara como españolista en un Colegio catalán? ¿Qué consiguen con eso? Que los españolistas no puedan hacer política, no puedan expresarse, no se atrevan a hablar. ¿Qué consiguen con eso? Que solo las ideas separatas tengan propaganda y que las ideas españolistas carezcan de presencia social.

Lo consiguen con la presión a los niños en los colegios, con la presión en los barrios y en los pueblos, con la subvenciones a los medios de comunicación separatas o a asociaciones indepes. El caso de Raul Macía es brutal: es un tío que se ha comido seis meses en prisión como consecuencia de una denuncia falsa de los Mozos y, aunque ya está en libertad, en el fondo, ha pasado muy poco y, sobre todo, nadie se ha enterado de que eso pasa en Cataluña: que la propia policía es una mafia separata.

Ante todo eso, Rajoy se va. Abandona a los españoles en Cataluña en manos de un pirado racista y supremacista como Torra. Las palabras del número 2 del PP, ese imbécil llamado Maillo, son para que el Gobierno en pleno cesara automáticamente: “Hay que salir de Cataluña echando leches. Tonto el último”.

Sacar al PP de la Moncloa es urgente. Si Rivera no lo hace, es el único que puede hacerlo en estos momentos y bastaría probablemente con no apoyar los presupuestos pactados, encima, con el PNV, perderá todo crédito ante cualquier español patriota. Rajoy se merece el mayor desprecio en la historia de España y tómese nota: la aparente recuperación económica no es más que pan para hoy y hambre para mañana. Ni para eso de lo que presume Rajoy, vale este majadero.