«Desinfectaremos la sociedad catalana del fascismo»

La presidenta del Parlament i numero 4 de la llista d ERC per Barcelona Carme Forcadell amb el diputat al Congres Gabriel Rufian i el numero 15 de la llista Antoni Castella al miting d Esquerra a Mataro el 17 de desembre de 2017 Horitzontal Rafa Garrido ACN

Hay seres despreciables en la política, muchos sin duda, pero entre ellos hay algunos que además presumen de ser absolutamente despreciables, aunque en el fondo con esa apariencia de malos, tengan cara de ositos,  (lo mismo que le pasa a Oriol). Si vosotros no podéis ser malos, lo que ocurre es que seguro que en el colegio os pegaba todo el mundo, y alguna tara os ha quedado. (Ojo, que no lo decimos por el ojo).

En el acto de Campaña en el que participó el rufianesco Rufián junto a la Carme Forcadell, se dijeron, como no, muchas barbaridades.  Y alguna que no lo era tanto… por ejemplo la alusión de Forcadella a las palabras de Sáenz de Santamaría que tanto presume de haber descabezado a los líderes de juntsXCat y ERC, que acaba dando a entender que la separación de poderes no existe, y que los jueces sean marionetas en manos del Ejecutivo. (¿ lo son?)

Por su parte Gabriel Rufián, más combativo y queriendo ganarse el sector radical de la juventud desocupada y perroflauta, encarnada en él mismo, que no ha dado un palo al agua en su vida, dijo que había que «moler a votos» el 21-D a los que «nos molieron a palos el pasado 1 de octubre».  A él ya le gustaría además molernos a palos a todos los demás, pero a la gentuza como Rufián «ensacándolos» de la checa no son nadie.  Consciente del tremendo empuje que está cogiendo la candidatura de Ciudadanos, diciendo que son el Frente Nacional naranja, y llamando a su candidata Ibex Arrimadas. También pretende arrancar el voto a los podemitas de Pablo Iglesias, anteponiendo la lucha de clases en la que al parecer la oligarquía catalana debe …  ¿ser española? a la cuestión nacionalista,  manifestando que «el fascismo no se le duerme, se le combate y se le destruye». Nuevo caldo de cultivo donde siempre habrá algún tonto, (no obviamente el tal Rufián que no va a pegar a nadie, este no pega ni sellos), que se dedique a la caza de cualquier despistado que pueda llevar una «fascista» bandera roja y gualda