De la República simbólica de Forcadell a las otras soluciones distintas a la independencia de Puigdemont. Nada que dialogar con estos imbéciles

¿Y con estos imbéciles es con los que toda la izquierda y todos los distintos separatistas de las distintas regiones españolas insisten en que hay que dialogar? La irresponsabilidad de los líderes del separatismo catalán sería cómica si no fuera por el coste económico, moral, de convivencia brutal que ha tenido. Deben pagar por todo ello y no hay que darles nada. Al contrario.

Es indignante. A la condición de separatistas de este gente, es decir, la condición de traidores, se une la condición de irresponsables y de imbéciles. También hay por ahí una declaración de miembros de ERC señalando que el Gobierno de Puigdemont no estaba preparado para la indepependencia. ¿A que jugaban entonces?

Y esa es la palabra. Jugar. Han jugado con todos nosotros. Han apostado a los dados a ver si salía independencia o, si no, a ver lo que sacaban. Han arriesgado la posibilidad de enfrentamientros civiles serios en Cataluña y les ha importado un bledo lo que le pudiera pasar a la gente. Les importaba una mierda que hubiera 800 heridos de mentirijilla o 20 muertos de verdad. Es más, hubieran preferido lo segundo.

Y cuidado. Los secesionistas han visto la salida de empresas de Cataluña como una inversión de futuro. Perdían, de momento, dando por hecho que en el futuro algo iban a sacar del Estado que acabaría compensado de sobra los perjuicios iniciales. No hay que darles nada. Al revés. Hay que recuperar competencias pàra el Estado y sustraer riqueza de Cataluña en favor de otras regiones de la misma forma que, en su día y durante décadas, España decidió favorecer económicamente a Cataluña.