De delincuentes a Mozos de Escuadra, de represores borbónicos a machacas de la Generalidad. Toda una vida al servicio del Poder

A poco que uno rasca en las hemerotecas descubre curiosas realidades. Los Mozos de Escuadra fueron creados, tras la toma de Barcelona por los borbones,  teniendo como principal objetivo a las órdenes de éstos, masacrar a los sediciosos Miqueletes, austracistas, que aun no se daban por vencidos y causaban estragos por los caminos y  zonas rurales de  Tarragona. ¿Quién mejor para ejercer ese papel que las escuadras paramilitares, formadas por convictos y contrabandistas que conocían como nadie esos entornos?      ¡ SORPRENDENTE !

Efectivamente, de los borbones tomaron los colores rojo y azul, lo que desconocemos es de donde salió lo hortera de su vestimenta, porque no habiendo nacido aún el surrealismo catalán, no podemos entender quien dio orden de combinar  el gambeto con alpargatas y chisteras.  El cargo de jefe de ese grupo de “rangers”, que ejercían de perros de presa de los borbones, lo nombraban las autoridades militares, hasta la época de la república que empezó a ser controlada por el gobernador civil, a través de la Diputación de Barcelon, primero, y de la Generalidad republicana después. Al principio eran poco más de cien hombres.  Prim los sustituyó por la Guardia Civil y con la Restauración Borbónica volvieron a recuperar funciones pero sólo en Barcelona, ya que ni Lérida ni Gerona, ni Tarragona, estaban dispuestas a asumir sus costes. Cuestiones de la pela. Posteriormente durante la república los Mozos se pusieron del lado de Companys y defendieron el Palacio de la Generalidad hasta que se rindieron entregando las armas a la Benemérita, que procedió a detenerlos. Enseguida sólo quedaron detenidos los mandos, ya que los mozos se habían limitado a cumplir órdenes (¿les suena?),  y dijeron incluso que habían sido amenazados, con matarles allí mismo sino plantaban cara.  Tras mantenerse leales a la república durante la guerra  fueron suprimidos.

Franco volvió a reactivarlos en 1952 para realizar las funciones de seguridad del Palacio de la Generalidad y algún edificio de la Diputación de Barcelona, en un número aproximado de 40 efectivos. (Supongo que como algo pintoresco, quizás quiso emular a la Guardia Real Británica y sus Bearskins).  Fue en 1985 cuando,  a raíz de un incidente de escasa importancia entre independentistas y policía nacional, por San Jordi, los nacionalistas de manera torticera, hicieron valer la necesidad de tener una policía propia que evitase estos problemas. Y lo consiguieron a través de una proposición no de ley del Parlament.   Y así terminamos la historia de como se creó, partiendo de un grupo de delincuentes mozos, un cuerpo policial y como este cuerpo volvió trescientos años después a ser un grupo de mozos delincuentes (presuntos, eso sí) con honrosas excepciones.

1 Comentario

  1. La historia de Catalunya siempre ha sido muy característica, épica y estrafalaria. Bravo por el artículo.
    Alpargatas no, por favor, ESPARDENYES !!! Muy curioso el articulo y lo de los Miquelets…!!

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