Cuando se pretende ridiculizar a la policía para obtener una falsa noticia, alguien debería ser investigado.

Los hechos sucedidos en el parque Europa de Torrejón de Ardoz, fueron una estupidez, que no mereció ni la más mínima reseña, excepto por lo anecdótico en quizás alguna hoja informativa de carácter local. Y sin embargo saltó rápidamente como nota de agencia e importantes medios como El Mundo o La Vanguardia, se hicieron eco, cuando no ridiculizaron, la actuación policial.

¿Todo a cambio de qué? de conseguir una mayor audiencia…de rellenar titulares… de hacer escarnio de la policía… repetimos… alguien debería ser investigado.

Dice la Vanguardia (por ejemplo), que seis policías se lanzaron a la detención de Puigdemont, y que menudo chasco se llevaron cuando vieron que era un falso President, haciendo ese papel para un gag televisivo, a cargo del humorista Joaquín Reyes.

Desde esta redacción nos hemos puesto en contacto con algunos de los agentes policiales que estuvieron presentes en este “intento de detención” y hemos obtenido la realidad de lo sucedido de primera mano:

Era mediodía cuando se recibe una llamada en Centralita que indica que un grupo de gente con bufandas amarillas y portando banderas esteladas se encuentran en las proximidades del Parque Europa. (Dicho parque recrea los monumentos más conocidos de nuestro continente, en tamaño reducido). A fin de observar de que se trata y para evitar posibles problemas, o incluso algún enfrentamiento con personas contrarias al independentismo, se estableció un discreto dispositivo de vigilancia a través de un vehículo camuflado de policía nacional, de manera que una vez que el vehículo “K” deja la zona, se aproximan dos vehículos “Z” con policías uniformados, que no se abalanzan sobre nadie, que no proceden a intentar detener a nadie, puesto que cuando llegaron ya estaban informados del alcance de la “manifestación independentista”, y que procedieron sin más, a mantenerse a distancia, para posteriormente tomar filiación a los participantes, retirándose a continuación al ser informados de que se trataba de una parodia para un programa del “Intermedio” sin mayor importancia.

Lo que realmente ha indignado a muchas personas que fueron testigos de los hechos y por supuesto a la policía, es la posible manipulación que se hizo de ellos, ya que creen que hubiera sido más efectivo llevar a unos “extras” vestidos de agentes para ese rodaje, y no fue muy acertada la realización de una llamada maliciosa por parte de “alguien”, desconocemos si cercano a la productora o no, para contar con presencia agentes reales, que tuvieron que retirarse de otros servicios que estaban prestando ese día, concretamente un conflicto laboral que estaba siendo problemático y con intervención policial.

En ningún momento nadie habló de Puigdemont, sino de manifestantes con bufandas amarillas y banderas esteladas, donde la policía compareció para realizar una discreta vigilancia y poder dar protección llegado el caso principalmente a los manifestantes, no fueran a encontrar lo que no venían buscando.
Sería interesante hacer seguimiento de esa llamada, tanto por la utilización torticera de los recursos del Estado, como por la ridiculización posterior que se ha hecho de la policía, falseando la realidad.