Cristina Cifuentes no convence y pone en evidencia el sacacuartos universitario de los máster

Indignada y como una víctima propiciatoria de la venganza de Francisco Granados y de todos aquellos que quieren seguir ocultando mierda bajo las alfombras de la Comunidad de Madrid se presentó ayer la presidenta de la Comunidad ante la Asamblea regional. Sus argumentos para defender la veracidad de su máster, sin embargo, fueron insuficientes: Reconoció que “acordó” con la Universidad Rey Juan Carlos la forma de cursar el posgrado y su posterior “evaluación” y no respondió de forma taxativa sobre si se presentó o no a los exámenes que hicieron el resto de sus compañeros de forma presencial.

La presidenta cargó toda la responsabilidad de supuestas irregularidades que denotarían trato de favor por su condición de delegada del Gobierno a los catedráticos que tutelaron su máster, y animó a la universidad a que enseñe su trabajo de fin de máster que ella misma no encuentra pero “no descarta” que “aparezca”.

Cristina Cifuentes seguirá siendo presidenta de la Comunidad de Madrid. Ciudadanos no tiene pensado, de momento, apoyar una moción de censura contra la dirigente popular hasta volver a escuchar sus explicaciones en una comisión de investigación. Es decir, primero la investigación y luego, si se da el caso, la moción. Ciudadanos enfría así las expectativas de los socialistas, que anunciaron este miércoles después de escuchar a Cifuentes en el pleno extraordinario un órdago para desalojarla del Gobierno regional, una iniciativa que apoyaría Podemos. Sin la abstención de Ciudadanos, la moción de censura nunca prosperaría.