Cristina Cifuentes, ilesa

Por arte de magia, Cristina Cifuentes ha conseguido que el foco de atención sobre el asunto de su máster haya pasado, de su persona, a los miembros de la dotación académica y administrativa de la URJC. La judicialización del caso pondrá en evidencia la arbitraria forma de tratar a los alumnos en la universidad pública madrileña y repartirá cargas entre miembros del tribunal examinador, profesores, rectores y secretarios. Seguramente veamos cómo caen de sus puestos, pierden sus trabajaos o hacen frente a multas elevadas. Pero, a Cifuentes, ni un pelo.

Este viernes en una comparecencia sin preguntas, el rector de la Rey Juan Carlos volvía a comparecer. Esta vez para constatar que no podía confirmar que Cristina Cifuentes se hubiera examinado del Trabajo Fin de Máster porque no han encontrado ni el acta de su defensa ni la memoria.

El propio director del máster ha reconocido que el acta es falsa y que se creó ex profeso el día que saltó el escándalo y apunta a que el rector le presionó, algo que este ha negado.

La Fiscalía de Móstoles ha abierto una investigación penal por la denuncia presentada por asociaciones de estudiantes por las posibles irregularidades cometidas en la Universidad Rey Juan Carlos (URJC) en el máster de Cifuentes y se va a hacer cargo también de la información que remita la institución académica.

Cifuentes se ha felicitado porque el tema haya llegado a la justicia para que se aclare todo lo ocurrido. «Tengo confianza absoluta en la Justicia», ha dicho.