Con el robo sufrido por el Madrid en el Wanda, empieza una cuenta atrás.

En el primer derby jugado en el recién estrenado Wanda, hemos podido ver un robete al Madrid. Entre 2 y 3 penaltis no pitados al Madrid, una expulsión clara de Savic en el primer tiempo y otra a Correa, más discutible, que no se sancionó ni con  amarilla, también en el primer tiempo. Todo eso, junto, es lo que en el argot fútbolero se llama robo.

La patada en la cara  a Ramos en el área, aunque algún árbitro ha dicho por ahí que es un lance del juego, es un penalti como una casa como es falta  toda patada que le den en la cara a un tio en un campo de fútbol salvo que, por ahí van los tiros de los listos de turno, sea, por asi decirlo, a ras del suelo. No es el caso. El balón está bastante por encima de la cintura de los dos jugadores. Es penalti.

Savic le hace una entrada a Kroos,  llena de mala baba,  sobre su pierna de apoyo. Es expulsión. Y Correa le mete un balonazo a Benzema, tirado en el suelo, que para que no sea expulsión hay que creer en la bondad virginal de Correa. Por ahí queda un agarrón de Torres a Nacho en el área que es penalti aunque sea de los que muchas veces ni se ven, ni se pitan;  y Juanfran, dentro del área,  salta de cabeza con Casemiro con los brazos abiertos y se queda con el balón gracias a darle con la mano. Penalti.

Es verdad que el Madrid no está bien en ataque. Va estando mejor atrás y está muy bien en el trabajo ofensivo de la media. Se hacen muchos centros al área y en muchas jugadas se llega a línea de fondo con hasta tiempo de pensar el pase. El problema es que no hay nadie que remate y nadie que haga movimientos de desmarque que faciliten esos pases. Benzema ni está, ni creo que ya nadie le espere,  y a Ronaldo hay que empezar a decirle que se ponga las pilas y deje de filtrar sus estados de ánimo.

Hay liga. A 10 puntos del Barcelona lo único que pasa es que empieza la cuenta atrás para el Madrid hasta que cojamos al Barcelona. Ni más, ni menos.