Comunismo asesino. El narco-sandinista Ortega asesina a su pueblo a sangre fría

El narco-comunista Daniel Ortega tiene dos muescas más que hacer en la culata de su revolver.  Como los Castro, como Maduro, como Correa, Kirchner, Da Silva, Rousseff, Morales, Chávez, Guevara y tantos y tantos comunistas, un asesino consumado. Aquí, en España, mientras se clama por una memoria que nadie recuerda, los Iglesias, Sánchez, Grazón y compañía seguirán contando al mundo la milonga del sistema de los pobres, del mecanismo de justicia social y reparto equitativo. Nunca la ponzoña se envolvió en papel más vistoso.

La tensión aumenta por momentos en Nicaragua tras la muerte de dos estudiantes en un ataque armado contra una iglesia de Managua donde los jóvenes se habían refugiado junto a periodistas y sacerdotes para escapar de la represión de policías y paramilitares.

«Desgraciadamente dos jóvenes, hoy por la mañana, perdieron la vida; otros dos fueron heridos», dijo el cardenal nicaragüense Leopoldo Brenes al hacer un resumen del ataque lanzado por un grupo de policías y paramilitares contra universitarios que estaban refugiados en la casa parroquial de la iglesia de la Divina Misericordia de Managua.

«Para nosotros (como Iglesia católica) es lamentable y hemos dicho en muchas ocasiones: ni un muerto más», agregó Brenes, también arzobispo de Managua, en referencia a la crisis sociopolítica que atraviesa Nicaragua, la más sangrienta desde la década de 1980, y en la que han muerto al menos 351 personas desde el pasado 18 de abril.

Los dos jóvenes, que se encontraban encerrados desde anoche en la iglesia junto a una decena de estudiantes, tres periodistas, médicos y sacerdotes, murieron tras recibir certeros disparos, según los religiosos.

Los otros estudiantes lograron salir en vehículos, camionetas y un autobús hasta la Catedral Metropolitana, escoltados por obispos y la Cruz Roja nicaragüense, por la mediación del Episcopado.