Ciudadanos afrancesados

La querencia del liberalismo a aceptar como bueno y verdadero, óptimo y mejor, cualquier elemento externo, ya sea persona, animal o cosa tiene un nombre: afrancesamiento. La última manifestación de tan paleto planteamiento puede encontrarse en los chicos de Rivera y sus candidaturas “internacionales”. Sin necesidad de negar que la experiencia política de Manuel Valls es un punto a favor del político francés, su condición de ex primer ministro de Francia debería ser suficiente para apearlo de cualquier quiniela. Una sencilla cuestión de lógica o una cuestión evangélica, si se quiere. Porque no se puede servir a dos señores a la vez. Hay un conflicto de intereses innegable, inmediato e incompatible. Nos hemos acostumbrado de tanto ver a argentinos vendepatrias en las filas de Podemos pero si provoca repugnancia la presencia en política española de los Echeniques, Fachín y compañía no lo hace menos pensar en los Vargas Llosa o los Valls.

En una entrevista de Catalunya Ràdio recogida por Europa Press, Manuel Valls ha asegurado que se plantea concurrir a estos comicios si es en una candidatura amplia y que está trabajando para hacerlo.

Tras admitir públicamente que estaba valorando una oferta de Ciudadanos para encabezar su lista en Barcalona, Valls ha asegurado que “la idea de una candidatura, de un equipo, de un proyecto que sea una plataforma abierta, que no sea una plataforma de un solo partido, es lo que me interesa”, ha destacado. Preguntado por si apuesta por una candidatura conjunta entre Cs, PSC y PP, ha afirmado que es “demasiado pronto” para concretar esta posibilidad, pero que ha hablado con diferentes partidos y actores de la sociedad civil.

Valls ha explicado que no ha salido “de un partido de Francia para entrar a otro partido”, aunque ha reconocido que le interesa participar en un proyecto para Barcelona. “Si yo puedo ayudar a una solución para Barcelona, esto sí que me interesa. Lo tengo que decidir por mí y tengo que ver si las condiciones son posibles”, ha sostenido.

También ha asegurado que conoce Barcelona y que la ciudad necesita un proyecto para continuar siendo una marca internacional: “Lo que necesita Barcelona es un alcalde, un equipo, un proyecto para que esta ciudad siga siendo lo que es Barcelona, una marca internacional y una ciudad con convivencia”.