Cifuentes: La polémica del máster no cesa. Va a más.

La polémica sobre el máster de Cristina Cifuentes sigue abierta. Esta semana conocerá un nuevo capítulo con la presencia de la presidenta de la Comunidad de Madrid en un pleno monográfico en la Asamblea regional. La oposición afila sus armas y la líder del PP prepara sus argumentos. Y sus pruebas. Algunas, aún por exhibir. En especial, el Trabajo Fin de Máster (TFM), que se ha convertido ahora en el eje fundamental de las sospechas.

Pocas dudas pueden caber de que Cifuentes se ha equivocado, de forma muy grave, adoptando las actitudes propias del PP (nepotismo y mentira), y que solo falta la firma en el certificado de defunción de su carrera política. Esto sería buena noticia.

Desde su lío con González (que no ha desmentido expresamente), hasta el máster fantasma, donde nadie la conoce, y en cuyo expediente se producen, según ella, errores en cascada, absolutamente increíbles.

Tampoco es que la política pierda pieza fundamental, pues Cifuentes siempre fue un sobresaliente, que ha toreado, porque la corrupción fue cogiendo a los espadas anunciados.

Que se vaya una segundona, de tanto ego, como incompetencia, no es, precisamente, mala noticia.