Caso Diana Quer: ¿alguna razón para que “El Chicle” siga vivo?

La abolición de la pena de muerte no es ningún logro moral. Más bien es como lavarse las manos. Es un gesto de cobardía social. Es esa especie de buenismo miedoso que no se atreve a mojarse para presumir de una bondad que hace daño, mucho daño social.

La basura humana esta de El Chicle, que cumplirá su condena y terminará saliendo en libertad gracias a progres y feministas, que es capaz de hacerle a una chica de 18 años lo que le ha hecho a Diana Quer y lo que pretendía volver a hacer a otra,  no merece seguir viviendo. No hay nada que justifique, ni la reinserción ni una mínima idea de justicia, que este lamentable miembro de la especie humana no sea definitivamente eliminado de ella para que trate sus asuntos con Dios. Por el contrario, un concepto proporcional de la justicia difícilmente dicta otra solución que la pena de muerte para este tipo de delincuentes.