Carmen Tomás, en Libertad Digital, hace espectáculo del liberalismo al hablar de la problemática del taxi. Esa derecha no sirve

Carmen Tomás, en Libertad Digital, ha hecho defensa fervorosa de Uber y Cabify y hasta el resto de tertulianos, liberales todos, se han asombrado de las tonterías que puede llegar a decir, es frecuente en ella, esta periodista. Sin embargo, las tesis de Carmen Tomás son liberalismo económico puro, es decir, lo que siempre se defiende en esa emisora y por la mayoría de tertulianos, incluidos los que,  en este caso,  ya se llevaban las manos a la cabeza.

Carmen Tomás viene a decir que los taxistas, lo que tiene que hacer, es adaptarse a las nuevas circunstancias del mercado determinadas por las nuevas tecnologías y las nuevas ideas empresariales. Defiende que igual que ella ha tenido que hacerse autónoma,  por las condiciones económicas del sector periodístico,  a los taxistas les tocará hacer y perder  lo que toque para amoldarse. El colmo, para esta inteligencia preclara, es que, encima, al final de su vida laboral los taxistas revendan sus licencias.  Esto es el liberalismo para el taxi y las VTC, en el fondo, Africa, suponemos  que la cosa funcionará sin licencias en Africa, pero coordinados por móvil y dirigidos por unas pocas empresas.

Vamos, que  a Carmen le parece razonable que el Estado te cobre un pastizal por una licencia de taxi. Cuando digo un pastizal nos referimos, en su día, al coste de una vivienda media en Madrid. Luego de eso,  le parece razonable que ese mismo Estado permita que, otros tios, sin pagar esa misma licencia, se pongan a hacer prácticamente lo mismo que los taxis. Y luego le parece mal que esa licencia, al jubilarse,  se pueda revender. ¿Que licencia pagó Carmen Tomás para ser periodista?