Bronca en el separatismo

Lo hemos visto claro como el agua. Según la CUP, la actuación de ayer de los mossos fue calcada a la de la policías y guardias civiles el pasado 1-O, tocando las tetas y rompiendo dedos a todo el que se pusiese por delante. Entre la CUP y la Generalidad se ha colado la sombra de la sospecha mutua, del no saber muy bien para quién trabaja cada uno.

La Generalidad quiere mantener la ilusión de una Cataluña pacífica, pluscuamperhippie, ilustrada y masónica, filantrópica, humanista y europea; las CUP se han hartado de promesas incumplidas y de tener siempre que hacer el memo en marchas multitudinarias y concentraciones con lazo amarillo, estelada, pero sin república independiente a la vista. Han dicho: “basta, ha llegado el tiempo de las hostias. Las dais vosotros o las damos nosotros”. Y han roto con todo un año de procés encubierto, soterrado y sibilino en el que no ha cambiado nada después de parecer que había cambiado todo.

Muy bien, lleva razón la CUP. Ha pasado el tiempo de la paz y el entendimiento; ha pasado el tiempo en el que la solución era política; ha pasado el tiempo en el que unas urnas podían reconciliar a las dos cataluñas; tal vez crean los chicos de la CUP que ha llegado el tiempo de los puños y las pistolas.

2 Comentarios

  1. Arreglo dentro del R78, de las dos burguesías a cada lado del ebro, la madrileña y la catalana

    Si os fijáis bien, vuelven las posiciones “autonomistas” dentro del separatismo justo en el momento en que el gobierno del PSOE se come la crisis económica gorda. Han tenido a la gente distraída con el “prusés” durante los últimos años de Rajoy, para ocultar los terribles datos económicos de España, que sin la deuda que compra la UE, estaría ahora mismo como Grecia o Venezuela

    Casualmente, es entrar el PSOE a gobernar, y los mossos se ponen a repartir palos a los separatas, como en los viejos tiempos de CiU. De repente, ERC y el PDCAT -o como demonios se llamen ahora-, piden a la gente “calma”. Tardá sale con la bandera de la II república. Torra y Puigdemont se merecen un Oscar a mejores actores principales en esta película

    Mi impresión es que desde dentro de la burguesía catalana, hay órdenes de desinflar el prusés. La contrapartida negativa puede ser que algunos elementos radicales de las CUP, ARRAN, etcétera… se organicen de forma paramilitar, y quieran ir “más en serio”.

    Un muerto lo cambia todo, hoy 1 de octubre el separatismo más radical está abriendo los ojos del engaño

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