Borrell busca culpables, fuera del Gobierno, al problema de inmigración que sufre la EU

El ministro de Exteriores, Josep Borrell, ha reprochado a la Unión Europea su “política del avestruz” frente a la inmigración.

“Está en la agenda desde hace demasiado tiempo, desde hace por lo menos 20 años, que haya una política europea de asilo e inmigración”, ha lamentado Borrell. “El úlltimo Consejo Europeo hubo un acuerdo de mínimos que evitó la ruptura, pero jugamos a la política del avestruz y a que el problema se lo trague aquel a quien le toque, sea Grecia, Italia, o nosotros”, ha declarado el ministro en una entrevista en el programa Los desayunos de TVE.

Está bien. Está muy bien criticar a la UE por sus políticas migratorias. Es de justicia hacerlo. Pero olvida el señor ministro que ha habido países que se han negado a “tragarse el problema” -como él dice. La actitud del Gobierno del que es ministro ha zanjado el asunto. Quejarse después no vale. Ahora Italia, Austria, Alemania, están contentas; hay alguien que se encarga de enderezar el asunto: España. Y sin que nadie se lo tuviese que imponer (bueno, igual George Soros, pero no oficialmente). Ahora lamentarse del paso dado no tiene sentido. No vale ir de bravucón, de “invito a todo el bar a una ronda” para luego decir que había muchos parroquianos bebiendo. El principal problema de las políticas migratorias de la UE, como españoles a los que representa usted allí, señor ministro, es el Gobierno de España, que lo sepa.