Borrel, Ministro de Exteriores. ¿Querrá desinfectar Cataluña? o ¿Querrá desinfectar Europa del virus Catalán independentista?

El flamante presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, está dedicando las últimas horas a cerrar su nuevo ejecutivo, después del éxito  inmerecido  por haber conseguido desahuciar a Marianico «el corto» de su chabolo en la Moncloa,  poco a poco se van conociendo nombres, y de momento el primero que ha dicho que sí es el Ministro de Exteriores, la elección no nos disgusta, por dos razones: la primera porque no gusta a los indepes; y la segunda porque el renacido Borrell, habia sido en su etapa reciente un defensor a ultranza de la Cataluña española, e incluso había escrito y hablado en términos muy duros, incluso con argumentos que en Europa pudiesen entender, siendo sin duda la causa de que le haya elegido Pedro Sánchez.  Pero…

Pero… hasta ahí la de Cal, miedo nos da la de Arena, porque si Pedro Sánchez tiene que satisfacer las exigencias a las que se ha comprometido, como fruto de las componendas previas al desalojo Marianil,  el Sr. Sánchez . Miedo nos da pensar como tendrá que compensar el fiel de la balanza, (o descompensarlo) en el sentido exigido. ¿Será esto otra escenificación, para que la gente no se alarme por las decisiones que tome el ejecutivo socialista? o ¿será real el sentimiento de jarro de agua fría que los separatistas catalanes parecen estar teniendo?, sobre todo después de que han apoyado masivamente, junto a los separatistas vascos la caída de Rajoy.

 El sector soberanista dice interpretarlo como un gesto hostil por su duro perfil contra el independentismo.  Debemos recordar, que durante la campaña electoral del 21-D, Borrell habló de «desinfectar» Catalunya e hizo mofa del encarcelamiento del exvicepresident Oriol Junqueras tildándolo de «mosén».

Exteriores, además, ha de tratar de explicar internacionalmente la situación en Cataluña  y justificar que la represión del gobierno español  ha sido la mínima imprescindible.

El antiguo presidente, el delincuente huido, Carlos Puigdemont, se ha llegado a preguntar que si «rescatar perfiles de otro tiempo que se han significado en la escalada del odio es el gesto que tenían pensado para enviarnos un mensaje de fraternal desescalada». Rufián también ha dicho que es una vergüenza, (desconocemos si lo habrá dicho tras mirarse al espejo.

Los impresentables de Luis Llach y la Rahola también echan leche por un colmillo. Si no están disimulando… nos alegramos profundamente.

 

1 Comentario

  1. Este hombre es de lo más honrado, decente y competente del nuevo gobierno.
    No creo que aguante mucho tiempo, rodeado de semejante troupe.
    No se porqué, pero intuyo que acabará dimitiendo, cuando vea que no le hacen ni puto caso, y/o que es imposible hacer nada en serio con semejantes perroflautas y giliprogres.

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