Blanquerna no era de todos

El periodista David Brunat firma hoy un sensacional artículo en El Confidencial en el que da a conocer una asociación de historiadores catalanes no catalanistas o, lo que es lo mismo sin recurrir a la reiteración absurda, de historiadores nacidos en Cataluña. Ser historiador catalán no debería suponer tener que ser además catalanista pero, como denuncia en el artículo Óscar Uceda, presidente de Historiadors de Catalunya-Antoni de Capmany, ser historiador hoy en Cataluña supone ser ya, de por sí, un propagandista de las ideas secesionistas. Cualquiera que se sitúe fuera de esta corriente anti histórica y abiertamente manipuladora de la realidad pasada (la Historia) es depurado o reeducado.

Prueba son estos 60 historiadores catalanes de aquel informe sobre el adoctrinamiento en las aulas; si no estás con el Procés lo pasarás mal. Hasta en algo tan insignificante como dar a conocer esta asociación en Madrid la Generalidad mete sus zarpas y niega una de sus “embajadas en el extranjero”. La de Madrid, concretamente: Blanquerna. Y para un acto meramente cultural como era la presentación ayer de la asociación en Madrid.

¿Recuerdan cuando nos decían que ese antro era un espacio para la libre expresión de todo lo catalán?