¡Ay Rajoy!¡La que has liado pollito!

Spain's Prime Minister Mariano Rajoy talks to reporters after a control session at Spanish parliament in Madrid, Spain, September 30, 2015. REUTERS/Andrea Comas TPX IMAGES OF THE DAY SPAIN-POLITICS/

Carles Puigdemont se niega a dar un paso a un lado como pretenden destacados sectores de su propio partido y de ERC y, al tiempo, intenta eludir y dificultar el interés y el objetivo del Estado por evitar su investidura como «president» de la Generalitat. Entendiendo como Estado el Gobierno central, la Fiscalía, el Tribunal Supremo, el Tribunal Constitucional y otras instituciones.

Lo previsible es que en las próximas horas algunos de los diputados fugados renuncien a sus escaños, hasta asegurar la investidura con los votos de los independentistas presentes, de los tres presos —dos, después de que Joaquim Forn siguiera ayer el camino de Carles Mundó y renunciara a su acta para poder defenderse mejor e intentar salir de la cárcel— y de los nuevos parlamentarios que tomarían posesión de sus actas en los próximos días. Pueden permitirse mantener en Bruselas a dos diputados para preservar los 68 escaños de la mayoría absoluta.

El gobierno es cobarde por antonomasia, inútil por definción y acomplejado por naturaleza. Para empezar se les escapó Puigdemont porque le dejaron marchar (estuvo dos días tomando vinos por Gerona, tiempo suficiente para que la fiscalía y los jueces dictaran orden de busca y captura inmediata ante los graves delitos cometidos). Con los servicios de información del CNI, la Guardia Civil, la Policía Nacional y Europol se sabe en todo momento dónde está aunque el pasmado de Zoido nos diga que es muy difícil vigilar toda la frontera. Deben pensarse que todos los españoles somos gilipollas.

Si Puigdemont pisa un centímetro de suelo español sin ser detenido, Mariano y su banda tendrán que dimitir, o se irán de sus puestos porque no les van a votar ni en los pueblos de Palencia. Esto no sería malo.

¿Cómo evitar la investidura de Puigdemont? Artículo 155 pero de verdad, disolución del «parlament» con el tal Torrent a la cabeza, y ni una subvención a los medios independentistas. Ah, y Sorayita y su despacho en Barcelona a freír espárragos. No es tan difícil. Sólo hay que aplicar la ley, utilizar a los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado y tener un poco de vergüenza.

1 Comentario

  1. La vicetodo y este hombre se tienen que ir…, PERO A SU CASA, que bastante daño han hecho ya a TODA ESPAÑA.
    ¡O acabarán de hundir al PP y a España!
    A grandes males, grandes remedios.

Comentarios cerrados.